Por Claudio Valerio – En la puerta de entrada de una universidad en Sudáfrica, el siguiente mensaje fue fijado para su contemplación:
“Destruir cualquier nación no requiere el uso de bombas atómicas o el uso de misiles de largo alcance, sólo se requiere de un bajo nivel educativo, ignorancia de su historia y que sus estudiantes hagan trampas en los exámenes y ante cualquier barrera que encuentren en la vida”.






