UN AÑO NUEVO CON MUY POCAS ESPERANZAS

Por Daniel Armando Vogel | Hoy ya le hemos robado, dos días al año 2022. En este domingo que ya estamos en enero, hemos vivido 48 horas las que ya hemos transitado del nuevo año. Esperamos lo hayan todos, recibido de la mejor manera posible.

Vamos a pensar en esta primera jornada dominical del nuevo año, sobre los resultados de lo que ustedes opinaron en la Encuesta de la Semana, en la última semana del año, donde les preguntábamos ¿cómo recibiría el 2022? y le dimos cinco opciones. Así opinaron nuestros ciberlectores, sobre lo que quisimos conocer, relativo al estado de ánimo en la llegada del año nuevo.

Los datos, fueron contundentes.  El 61,11% dice que entró en este 2022 sin “ninguna esperanza” de estar mejor que en año viejo.

Mientras que, con mucha alegría y mucho ánimo, solo optaron en la sumatoria del 16,67% y el 11,11% un universo de lectores que suman el 27.78%.

Con “algo de entusiasmo” con algo de expectativa solo y 5,56% estando en la misma sintonía, él que “no sabe no contesta”.

Entonces, ¿Qué nos quiere decir entonces, la última encuesta semanal del año viejo?  Ya que más de seis de cada diez personas entraron al nuevo año sin mucha esperanza

¿Esperanza en qué o, en qué no ternemos?

¿Tal vez esperanza en no tener seguridad? ¿En no tener salud? ¿En que nuestros hijos no tengan educación? ¿En no tener trabajo? ¿En no tener estabilidad? ¿En no tener justicia? ¿En no tener predictibilidad en este país? ¿En no tener futuro???

¿Cuál es la esperanza que los argentinos hoy no tienen? sería pregunta para aquellos que optaron por dirigirnos, para aquellos que hace pocos días llenaron nuevamente las bancas de los Concejos Deliberantes y en las Cámara de Senadores y Diputados.

También para aquellos que están en los distintos Departamentos Ejecutivos no solamente los de estos últimos 2 años, sino los que estuvieron antes y antes y antes… Esa es la gran respuesta que deberán encontrar, a la pregunta que todos los argentinos o la mayoría de ellos, seis de cada diez, se hace hoy.

Porque señores, nos guste o no, inicia la mayoría un nuevo año, sin esperanzas…

AL QUE LE QUEPA EL SAYO…