QUE HAYA PAZ DE TODOS Y EN TODOS

Por Daniel Armando Vogel – Buen domingo para todos. Segundo domingo de septiembre, hoy es el Día del Maestro y la antesala, a solo 10 días de lo que será la primavera 2022.

El primer lugar para esta columna la ocupan los docentes. Aquellos que abrazan el legado de Domingo Faustino Sarmiento, con una educación libre y laica para todos los alumnos, en aquello sagrado que se supo llamarse “la segunda familia”, nada más ni nada menos que las aulas de las escuelas. Porque ahí está la segunda mamá, nuestras maestras.

Y, en este tiempo donde se recuerda el fallecimiento del primer maestro argentino, reconocemos a todos aquellos maestros/as que, con libertad, con vocación e independencia, buscan formar hombres y mujeres cultos y educados para el futuro de la patria, en complemento indisoluble con la educación que primero, se debe cultivar en el hogar mismo.

Luego nos detenemos en la primavera. Esa estación que no solamente recuerda con su llegada el día del estudiante, sino también para muchos es la mejor estación del año, porque todo florece, porque todo se renueva, inclusive para muchos, los sueños, las ilusiones, el amor y las esperanzas.

Pero, también con su llegada inminente en Zárate, la primavera nos trae enfermedad.

¡Claro que sí! Estamos, los zarateños a merced de los plátanos qué son la arboleda prioritaria en toda la ciudad y ellos, son dañinos para la salud de casi el 70% de quienes vivimos en esta querida ciudad; son las alergias, según los profesionales y quienes venden medicamentos antihistamínicos, las que ya están a la orden del día.

¿Para cuando un programa de Estado del urgente y necesario recambio arbóreo en la ciudad de Zárate?

Por último, nos vamos a detener en la misa que ayer se realizó en Luján. Encuentro religioso donde el oficialismo se autoconvocó por la paz y estuvieron todos, porque el peronismo ya inició su campaña presidencial para el 2023, bajo un argumento que es muy lógico, cómo el defender la vida y la no violencia, se encontraron todos a pesar de las serias diferencias internas, porque se avecina una nueva elección presidencial.

Faltó todo el arco opositor qué huele una estratégica jugada electoral detrás de una misa por ese noble objetivo cómo lo es mantener la paz, la que también deben cultivar quienes participaron de la misa, escuchando la prédica de que, con el odio, el rencor y la venganza, no se va a ningún lugar, ni se construye un país.

Y también, para quienes no fueron, los que evitaron la misa o no fueron invitados, deberán cultivar juntos la paz para el bien de todo el pueblo argentino, en estos difíciles años que atraviesa y que atravesará nuestra patria durante mucho tiempo más.

Que tenga un buen domingo, que haya paz, de todos lados y en todos lados.

AL QUE LE QUEPA EL SAYO…