Científicos de la Escuela de Gerontología Davis, en la Universidad del Sur de California, Estados Unidos, determinaron que la vacuna contra el Herpes Zóster, que se aplica a personas mayores de 50 años con indicación médica, ofrece beneficios contra el deterioro celular. 

Los resultados respaldan la hipótesis de que la vacunación contra el Herpes zóster puede influir en los sistemas biológicos clave relevantes para el envejecimiento.

Muchas vacunas, además de los beneficios específicos que producen en la prevención de enfermedades graves microbianas, presentan otras bondades para la salud. Además, pueden llegar a ser puerta de entrada para el desarrollo de fármacos contra otras afecciones.

Científicos de la Escuela de Gerontología Davis, en la Universidad del Sur de California, Estados Unidos, determinaron que la vacuna contra el Herpes Zóster, que se aplica a personas mayores de 50 años con indicación médica, puede a su vez demorar el envejecimiento de las personas que la reciben.

Los investigadores analizaron siete parámetros del deterioro celular, y descubrieron que esta vacuna, que actúa contra el “virus dormido” de la varicela, ofrece ventajas contra cuatro de ellos, retrasándolos.

El trabajo fue publicado este martes en The Journals of Gerontology y se enlaza a otro estudio previo, que descubrió que esta misma vacuna reduce la demencia.

Para la investigación, los científicos utilizaron datos del Estudio de Salud y Jubilación de Estados Unidos, y pusieron el foco en descubrir si la vacunación contra este virus se asocia con un impacto positivo sobre varios aspectos del envejecimiento biológico.

El estudio atendió cuestiones específicas como los niveles de inflamación, inmunidad innata y adaptativa, hemodinámica cardiovascular, neurodegeneración y envejecimiento de los genes, así como una puntuación compuesta del envejecimiento biológico.

Los análisis incluyeron una muestra de 3.884 adultos mayores de 70 años, con dosajes de muestras de sangre, estudios celulares y evaluaciones físicas. Los resultados fueron sistematizados para ajustarlos a variables sociodemográficas y de salud de los participantes.

Conclusiones

Las conclusiones del trabajo determinaron que la vacunación contra el Herpes Zóster – también conocida popularmente como “culebrilla” – se asoció significativamente con puntuaciones de inflamación más bajas, un envejecimiento de los genes más lento y una puntuación de envejecimiento biológico compuesto más baja, “lo que sugiere posibles beneficios para la inflamación sistémica, el envejecimiento molecular y el envejecimiento biológico general”, dice la publicación.

A su vez, varias de las mejoras en los parámetros estudiados fueron más sobresalientes dentro de los tres años posteriores a la vacunación, al tiempo que el envejecimiento más lento persistió más allá de esa ventana de tiempo.

“Los resultados respaldan la hipótesis de que la vacunación contra el Herpes zóster puede influir en los sistemas biológicos clave relevantes para el envejecimiento. Se necesita estudios longitudinales para confirmar estos patrones y explorar sus implicaciones para la salud a largo plazo”, precisaron los investigadores. Y añadieron: “Si bien aún se desconocen los mecanismos biológicos exactos, el potencial de la vacunación para reducir la inflamación la convierte en un plus prometedor a estrategias más amplias destinadas a promover la resiliencia y frenar el deterioro relacionado con la edad. Así, la vacunación contra el Herpes zóster podría considerarse como una estrategia que promueva un envejecimiento saludable”.

El Herpes zóster, conocido comúnmente como culebrilla, es una reactivación del virus de la varicela zóster que causa dolorosas erupciones cutáneas y, en algunos casos, neuralgia posherpética, una complicación que puede generar dolor crónico durante meses o años. El riesgo aumenta con la edad y con la disminución del sistema inmunológico.