ASI MUY SIMILAR SERIA LA NUEVA PICK UP QUE SE PRODUCIRÍA EN ZÁRATE.

Con el reinicio pleno de la actividad tras el receso estival, Toyota atraviesa un período clave en su planta de Zárate. La compañía mantiene el esquema de tres turnos de producción y acelera los preparativos para el recambio generacional de la Hilux, mientras evalúa la incorporación de un nuevo modelo de mayor porte.

Restyling de Hilux y electrificación

La próxima actualización de la Hilux ya está en marcha. Su lanzamiento comercial está previsto para 2027, aunque la producción en serie comenzaría en diciembre de 2026 con las versiones a combustión. Meses después se sumarían las variantes electrificadas y el SUV derivado, SW4. Algunas fuentes del sector estiman que la electrificación podría demorarse hasta fines de 2027.

Para acompañar este proceso, Toyota lleva adelante una fuerte modernización y robotización de su línea industrial, con el objetivo de sostener un ritmo de fabricación cercano —o incluso superior— a las 180.000 unidades anuales.

Una pick-up “extra large” en evaluación

En paralelo, la automotriz impulsa un proyecto de mayor envergadura: producir en el país una camioneta de dimensiones superiores, similar a la Toyota Tundra que comercializa en otros mercados.
En las últimas semanas, autopartistas locales recibieron pedidos formales de cotización de piezas (RFQ), interpretados como una señal concreta de avance. De confirmarse, la producción podría comenzar en el primer trimestre de 2028. Las próximas semanas serán determinantes, con expectativas puestas en una definición desde la casa matriz en Japón.

Un mercado cada vez más competitivo

El eventual desembarco de una pick-up full size se da en un contexto de fuerte dinamismo en la industria argentina. Volkswagen avanza con el Proyecto Patagonia, que prevé la fabricación de la nueva generación de Amarok con versiones electrificadas y una inversión estimada en u$s580 millones.
Por su parte, Renault desarrolla en Córdoba la futura Niagara, una pick-up compacta destinada mayormente a la exportación.

En este tablero, la decisión de Toyota podría consolidar a la Argentina como uno de los polos regionales más relevantes en producción de camionetas, un segmento estratégico tanto para el mercado interno como para las ventas externas.