Pese a la mejora en la producción y las ventas, Gustavo Salinas alertó sobre la pérdida de participación de la fabricación local frente al avance de importados. Destacó el perfil exportador de Toyota Argentina y advirtió que la competitividad, el acceso al crédito y el contexto internacional serán claves para sostener la recuperación del sector.

En Argentina, el mercado automotriz atraviesa una fase de recuperación tras años de baja producción y pérdida de competitividad. Actualmente, solo un tercio de los vehículos que se comercializan en el país se fabrica localmente. La planta de Toyota Argentina opera las veinticuatro horas y concentra gran parte del volumen exportador nacional. El 80% de la producción se destina a mercados externos, en un contexto marcado por la llegada de nuevas marcas, especialmente de origen chino. Según Gustavo Salinas, CEO de la compañía, la industria enfrenta un entorno cambiante con expectativas de crecimiento para los próximos años.
Salinas aseguró en Infobae en Vivo A las Nueve que la imprevisibilidad es una característica constante en la economía argentina y que la planificación a largo plazo resulta fundamental para la estrategia de Toyota Argentina. “Este 2026 es un año con mucha expectativa para nosotros. De hecho, lo veíamos así, lo seguimos viendo”, explicó Salinas sobre la proyección de la automotriz en el país.
En el último año, el mercado automotriz argentino mostró señales de recuperación, aunque sigue por debajo de su potencial. “Venimos de un mercado automotriz argentino muy deprimido, te diría que al 50% de lo que normalmente debería ser. Si uno mira la estructura poblacional de la Argentina, el parque automotor, y creo que si observamos los vehículos que vemos en cualquiera de las calles de la Argentina, claramente nos damos cuenta de que es un parque automotor anticuado”, detalló Salinas sobre el diagnóstico actual.
La industria automotriz argentina ante una nueva etapa
Desde el año pasado, el sector experimentó un crecimiento del 50% respecto a 2024. Esta tendencia, de acuerdo con el CEO de Toyota, podría mantenerse si se concretan ciertas condiciones macroeconómicas. Salinas subrayó que la apertura del mercado “es sana para todos, es sana para la industria, porque obviamente también somos partícipes de esa apertura. Es sana desde ya para el consumidor, porque está poniendo en el mercado vehículos de todo tipo”.
El 80% de la producción nacional de la compañía se exporta. “Seguir trabajando en la competitividad permanente es clave, porque para nosotros no es nuevo lo que está pasando en la Argentina. El 80% de la producción que comercializamos en otros países ya compite en mercados absolutamente abiertos y es ahora traer a la Argentina ese nivel de productividad que estamos teniendo para la exportación”, sostuvo Salinas.
En 2025, la venta de vehículos alcanzó 610.000 autos, una cifra relevante para la economía local. Salinas destacó: “El nivel del mes de marzo ya está mostrando crecimiento con respecto al año pasado. Eso como punto de partida”. El ejecutivo agrega que el desarrollo de sectores como la energía y la minería impulsa la demanda de pickups y vehículos utilitarios. Además, mencionó que la reaparición del crédito será determinante para que el mercado crezca “por lo menos un 15% con relación al año pasado”.
Factores de riesgo y el impacto del contexto internacional
Al analizar los desafíos, Salinas indicó que la falta de acceso al crédito y retrasos en la baja de tasas de interés pueden frenar la recuperación. Señaló también las posibles consecuencias negativas del conflicto en Medio Oriente: “En caso de seguir escalando, indirectamente genera un incremento de costos y hasta eventualmente de operación muy significativo que puede llegar a ser un escenario muy complicado”.

El aumento de costos logísticos y el encarecimiento de materias primas destacan entre los principales efectos de la coyuntura externa. “Por ejemplo, el polipropileno aumentó cuarenta por ciento ya producto de esto,” advirtió Salinas. Una camioneta tiene aproximadamente treinta mil componentes, lo que vuelve a la logística internacional un elemento crucial para la operación industrial.
La industria automotriz argentina concentra su productividad en pickups. Toyota Argentina produce una pickup cada ochenta y nueve segundos y proyecta reducir ese tiempo a ochenta y ocho segundos. “Un segundo solo de Toyota representa sesenta millones de dólares de exportación. Mejorar un segundo implica una ganancia significativa,” afirmó Salinas.
Productividad, relaciones laborales y estrategia de exportación
El esquema de trabajo en Toyota se sostiene en la cooperación con los sindicatos y proveedores. “Tenemos un ecosistema que trabaja en este proyecto sustentable Toyota, dentro de los cuales el sindicato tiene un rol muy importante. Todos trabajando mancomunados y entendiendo que el crecimiento sustentable que ha tenido esta empresa en la Argentina tuvo que ver con la responsabilidad de cada una de las partes para que esto ocurra,” explicó Salinas.
La empresa opera a tres turnos diarios y, en marzo, incorporó jornadas laborales los sábados. El compromiso de los proveedores es fundamental. “Los proveedores también tienen que trabajar los sábados para acompañarnos en la producción,” añade Salinas.
Con respecto a la gestión de la coyuntura local, el CEO destaca el cumplimiento de los contratos durante los dos años de gobierno de Javier Milei como un elemento sustancial para mantener la confianza de los proveedores y sostener la operación exportadora.
“Sobre fines del 2023 hemos sido la empresa en la Argentina con mayor endeudamiento privado, producto de las restricciones de pago de prácticamente un año que hubo en ese momento. Eso nos generó un endeudamiento millonario al exterior, al punto de poner en riesgo la operación. Gracias al cumplimiento de los contratos y la recuperación de confianza, continuamos con los tres turnos de producción,” afirmó Salinas.

Perspectivas de inversión y desafíos impositivos
La industria automotriz enfrenta regulaciones ambientales cambiantes a nivel mundial, lo que obliga a invertir continuamente en nuevas tecnologías. Salinas indicó: “Habrán escuchado el tema de electrificación, que es un debate grande que se está dando en el mundo, que obliga a fabricar vehículos electrificados, porque si no hay destinos que estamos exportando, que el día de mañana no vamos a poder exportar más”.
Toyota ya trabaja en proyectos que contemplan híbridos, híbridos enchufables y vehículos eléctricos. Este año, la compañía lanzará el RAV4 híbrido enchufable y el bZ4X eléctrico en el mercado argentino.
En cuanto a la estructura tributaria, la presión fiscal constituye uno de los principales desafíos. Salinas detalló: “La carga impositiva en Argentina es parte del famoso costo argentino. Hay impuestos claramente distorsivos. Uno es el impuesto a la exportación de vehículos. No existe en la industria automotriz global. En algunos mercados perdemos dinero y perdemos dinero producto también del impacto impositivo, entre ellos las retenciones de exportación”.
A pesar de la competencia de marcas chinas y de las trabas impositivas, la Toyota Hilux producida en Argentina es el vehículo más vendido en países como Chile y Perú, donde los vehículos chinos ocupan el 30 % del mercado. La compañía asume la situación impositiva como coyuntural y espera que las condiciones fiscales permitan ir eliminando las retenciones a la exportación.
Gustavo Salinas, CEO de Toyota Argentina, concluyó que la visión de largo plazo y la inversión constante en productividad serán esenciales para sostener la operación y responder a las cambiantes exigencias del mercado global.
Por Brisa Bujakiewicz (Infobae)











