Continúan las tareas en el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires con el objetivo de volver a recibir una carrera luego de casi tres décadas.

Siguen los trabajos en el Autódromo de Buenos Aires para el regreso de la F1

La Fórmula 1 anunció el calendario del próximo año y las chances de Argentina de recibir un Gran Premio en 2027 estarán vinculadas a posibles cancelaciones de otras carreras como pasó este año con las de Medio Oriente. Un escenario de esas características podría ser la clave para recibir el Gran Circo más temprano de lo esperado de nuevo en nuestro país.

Lo que sí crece como una chance más concreta es la de reemplazar desde 2028 a algunas de las citas que terminan su contrato con la Máxima mientras continúan los trabajos en el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires con la mirada puesta en ser parte del calendario de los próximos años. Las obras avanzan a gran ritmo en el Coliseo porteño a la espera de lo que será el regreso del MotoGP para 2027 tras 28 años, en abril.

Más allá de este escenario, es imporante mencionar que habrá que ver cómo se desarrollará el calendario el año próximo y si por la guerra en Medio Oriente no es posible que haya nuevas cancelaciones en 2027. ¿Eso le abriría una chance a Argentina? Habrá que ver cómo avanzan las obras en Buenos Aires para ver si es posible que el autódromo Juan y Oscar Gálvez sea reemplazo de última hora.

En ese sentido, hay que tener en cuenta que todavía no está definido el cierre del calendario de esta temporada. Varios medios especializados como The Race y Motorsport, indicaron que el final del campeonato se podría mudar al circuito de Imola, en Italia, ya que las carreras en Qatar y Abu Dhabi podrían suspenderse por el conflicto bélico que persiste.

La categoría cuenta hoy con 24 carreras, seis de ellas en América, y el ingreso de Buenos Aires requeriría la salida de una prueba o una ampliación de la presencia regional. En 2027 volverán los circuitos de Estambul, en Turquía, y Portimao, en Portugal, en reemplazo de Zandvoort, en Países Bajos, y Barcelona, en Cataluña. La expectativa está centrada en el calendario 2028, ya que se podrían liberar más lugares porque los acuerdos de México, Portugal y Singapur concluyen ese año. La alternativa argentina deberá competir con proyectos en Tailandia, Sudáfrica y Ruanda, además de eventuales cambios en la planificación de la categoría.

Hay que remarcar que el GP Miami renovó hasta 2041, Canadá mantendrá su lugar hasta 2035, Austin tiene contrato hasta 2034 y Las Vegas hasta 2037. Brasil cuenta con vínculo vigente hasta 2030, mientras que el Autódromo Hermanos Rodríguez de Ciudad de México tiene asegurada la competencia hasta 2028.

Hay que destacar que el último fin de semana, durante el Gran Premio de España en Madrid, el secretario de Deportes porteño, Fabián Turnes, encabezó una delegación que mantuvo reuniones con autoridades madrileñas para conocer detalles de la organización. La obra demanda una inversión de USD 150 millones y ya registra un avance superior al 60%.

El nuevo circuito con el objetivo del regreso de la F1 al país llevará el nombre de Juan Manuel Fangio y tendrá 4,9 kilómetros de extensión con 15 curvas. La carrera se denominaría Gran Premio de la Ciudad de Buenos Aires de Fórmula 1, la misma identificación que utilizará la competencia de motociclismo como paso previo para la candidatura argentina.

La posición de Argentina se fortalece por el interés comercial que despertó Franco Colapinto desde su llegada a Williams en las últimas nueve carreras de 2024. Un Road Show del piloto de Pilar reunió a 600 mil personas en las calles de Palermo, en una señal del alcance local que también se reflejó en las publicaciones en español de las redes oficiales de la Fórmula 1.

“Argentina tiene un 99% de certeza de albergar una carrera de F1 en 2028”, escribió el periodista Jacopo Rava en Motorsport Italia. El especialista ubicó a Sudáfrica y Corea del Sur como los principales competidores por una plaza y sostuvo: “No pueden igualar el efecto Colapinto”.

La conversación con potenciales organizadores ya incluye a varios países. “La F1 está en conversaciones con Ruanda, Sudáfrica, Tailandia y Argentina; esta última principalmente debido al auge de popularidad del deporte desde que Franco Colapinto se unió a la parrilla”, publicó Sky Sports.

Tailandia aprobó un presupuesto de USD 1.230 millones para su proyecto y habría ofrecido USD 100 millones anuales por una carrera, cuando el canon habitual ronda los USD 40 millones. Esa puja económica se da mientras varias sedes americanas aseguraron su continuidad durante la próxima década.

La empresa Formula One Management, responsable de los derechos comerciales de la categoría y parte de Liberty Media, seguirá de cerca la evolución del circuito porteño. Liberty Media también es propietaria de Dorna, la compañía que administra MotoGP y sus categorías menores, por lo que la realización de la fecha de motociclismo será una prueba relevante para la aspiración de la Fórmula 1.

El director ejecutivo de FOM, Stefano Domenicali, monitorea las actualizaciones de la obra. Infobae pudo saber que el dirigente italiano analiza a Argentina como alternativa ante modificaciones en el cronograma de 2027, luego de que esta temporada se cancelaran los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita; la primera competencia será reemplazada por una carrera en Malasia.

La última vez que el país albergó un fin de semana de Fórmula 1 fue en abril de 1998, cuando Michael Schumacher ganó con Ferrari. Colapinto expresó su expectativa antes del reciente Gran Premio de Países Bajos: “Sería un sueño hecho realidad. Creo que es una de las cosas con las que más sueño: tener una carrera en Argentina y contar con todo el apoyo de la gente que siempre me ha empujado y ha disfrutado viéndome correr y animándome”.

“Pero verlos allí, en el circuito, será increíble. Sin duda, será un sueño. Sé que están trabajando muy duro y esforzándose al máximo para que esto se haga realidad y para terminar también el circuito”, agregó el 43 de Alpine.

La mudanza del kartódromo dentro del predio permitirá extender el recorrido hasta el acceso principal, donde se encuentra el arco histórico. Esa modificación habilitará un diseño apto para buscar la homologación Grado 1 de la Federación Internacional del Automóvil, requisito para recibir a la Fórmula 1.

La tribuna de la antigua horquilla será demolida para adecuar el trazado a las exigencias de seguridad. El circuito tendrá nueve curvas a la derecha y seis a la izquierda, con una recta principal de 18 metros de ancho y un recorrido de 12 metros en los demás sectores. El proyecto prevé una velocidad máxima de 340 km/h, un promedio de 225 km/h y un tiempo estimado de vuelta de un minuto y 18 segundos. La nueva horquilla tendrá un peralte de 10 grados.

Las obras también avanzan para el MotoGP, que volverá a Buenos Aires 28 años después de su última presentación. Esa variante del circuito tendrá 4.300 metros, con rectas de entre 800 y 1.000 metros que permitirán superar los 300 km/h. Los trabajos ya incluyeron pruebas de asfaltado en la Bajada del Tobogán Juan María Traverso y en el sector opuesto a los boxes. También comenzó la construcción de un edificio de boxes con 32 garajes de siete metros de frente, áreas técnicas y una torre de control.

La instalación contará con 12.047 m2 cubiertos y 6.214 m2 descubiertos como mínimo. El primer piso estará completamente techado para recibir al MotoGP, pero una eventual llegada de la Fórmula 1 requerirá construir una segunda planta.

La capacidad prevista para el fin de semana del MotoGP superará las 80.000 personas, frente al último aforo habilitado de 60.000. Para una carrera de Fórmula 1, el objetivo será recibir a 150.000 espectadores mediante 29 tribunas tubulares y tres nuevas estructuras de hormigón.

El rediseño sumará dos ingresos para distribuir la llegada y salida del público: uno sobre la avenida 27 de Febrero, junto al Riachuelo, y otro sobre la avenida Roca al 5.900. También se renovarán los sanitarios y las tribunas existentes.