Se trata de una solución de carga inalámbrica que funciona de manera automática al aparcar y alcanza hasta 11 kW, con foco en simplificar el uso cotidiano y reducir el desgaste de los sistemas tradicionales.

Una nueva tecnología busca eliminar uno de los pasos habituales en el uso de autos eléctricos: la conexión manual del cable. Se trata de un sistema de carga inalámbrica que permite recargar la batería de forma automática una vez que el auto se posiciona sobre una plataforma instalada en el suelo.

La solución, desarrollada por la empresa Electreon, está pensada tanto para autos particulares como para vehículos comerciales livianos, y propone integrar el proceso de carga dentro del tiempo habitual de estacionamiento, sin intervención del usuario.

Cómo funciona la carga sin cables

El sistema se compone de una base ubicada en la plaza de estacionamiento, una unidad de control y un receptor instalado en el vehículo. Cuando el auto compatible se detiene sobre la plataforma, el sistema lo identifica y comienza automáticamente la transferencia de energía, eliminando la necesidad de enchufar o manipular conectores.

La potencia máxima alcanza los 11 kW, un nivel comparable al de muchas instalaciones domésticas, por lo que está orientado a cargas prolongadas, como las que se realizan durante la noche o en estacionamientos de larga duración.

Además, el sistema puede instalarse sin grandes obras, tanto en garajes como en espacios abiertos, lo que facilita su implementación en distintos entornos.

Menos desgaste y nuevas aplicaciones

Uno de los objetivos principales es reducir el uso de cables y conectores, componentes que suelen sufrir desgaste por el uso intensivo, la exposición a condiciones climáticas y posibles daños durante maniobras.

La tecnología también apunta a aplicaciones más amplias, como flotas de vehículos o sistemas de movilidad autónoma, donde la automatización del proceso de carga resulta clave para mejorar la eficiencia operativa.

En ese contexto, la carga inalámbrica aparece como una alternativa para simplificar la experiencia de uso y acompañar el crecimiento de la movilidad eléctrica, integrando la recarga como parte natural del estacionamiento cotidiano.