El monto puede aumentar si se necesita pagar una cochera o afrontar gastos imprevistos

Tener un auto con una década de uso ya implica una carga mensual que supera el salario mínimo: mantener un vehículo modelo 2016 en Argentina puede demandar más de $500.000 por mes, aun sin contar el costo de compra ni una cobertura contra todo riesgo. Combustible, seguro, patente, mantenimiento y, en algunos casos, cochera forman parte de esa cuenta.

La periodista Belén Escobar explicó en Infobae al Amanecer que la estimación elaborada por el economista Lucas Abriata toma como referencia un vehículo de una marca popular y distribuye en un presupuesto mensual tanto los gastos fijos como posibles reparaciones. “Más de $500.000 para empezar a hablar tenés que tener para poder mantener un auto de manera mensual”, afirmó.

El combustible concentra más de la mitad del presupuesto

El rubro de mayor peso es la nafta. Para los traslados, el cálculo asigna poco más de $290.000 mensuales, aunque el desembolso puede variar según la distancia recorrida, el uso cotidiano del auto y las modificaciones en los precios de los combustibles.

A ese gasto se suman unos $16.000 por mes de patente para un vehículo radicado en la provincia de Buenos Aires. Escobar señaló que los valores en otras jurisdicciones pueden ser parecidos, aunque existen diferencias de acuerdo con el lugar de radicación.

El seguro contra terceros, la cobertura considerada en la estimación, ronda los $110.000 mensuales. Hay pólizas de responsabilidad civil cercanas a $60.000, mientras que las de todo riesgo pueden llegar a $159.000. En los planes con franquicia, el valor puede acercarse a $ 300.000 por mes.

 

Guardar el auto en una cochera puede sumar hasta $200.000

El cálculo no tiene el mismo resultado para todos los conductores. Quienes cuentan con espacio propio o viven en zonas donde estacionar no exige alquilar una cochera evitan uno de los costos que más puede alterar el presupuesto.

En la Ciudad de Buenos Aires, una cochera puede partir de $80.000 mensuales y alcanzar los $200.000, según el barrio y la disponibilidad. Escobar indicó que en Palermo los precios pueden superar los $150.000. “Podemos empezar de ochenta mil y se te puede llegar a ir hasta doscientos mil”, dijo sobre los valores relevados.

Con ese adicional, el costo de uso de un auto modelo 2016 sube con rapidez, sobre todo para quienes deben combinar el vehículo con el pago de un alquiler. La cochera no está incluida en el presupuesto básico, pero resulta necesaria para parte de los propietarios que viven en zonas urbanas.

Las reparaciones se prorratean para anticipar gastos imprevistos

El presupuesto elaborado por Abriata también considera cambios de aceite, filtros y desperfectos mecánicos. Como esos desembolsos no se repiten todos los meses, el economista propuso repartirlos a lo largo del año para conformar una reserva.

Como ejemplo, tomó una reparación de $700.000 y la dividió en 12 meses. La idea es destinar una suma mensual para afrontar un arreglo cuando aparezca, sin que el impacto recaiga por completo en un único período.

Escobar mencionó que trabajos de chapa y pintura pueden costar entre $700.000 y $800.000, y relató el caso de un presupuesto de $1 millón por un golpe en la parte trasera de un vehículo. Los lavados y las reparaciones estéticas menores no integran de manera específica el cálculo, aunque también pueden elevar el desembolso final.

El salario mínimo no cubre el costo mensual estimado

El salario mínimo vital y móvil, ubicado en $383.800 según el cálculo citado, queda por debajo de la suma necesaria para sostener el auto de referencia. La diferencia se amplía si el propietario necesita alquilar una cochera o enfrenta una reparación no prevista.

Escobar comparó el gasto con el Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE), que ubicó cerca de los $2 millones, y planteó que una persona que paga alquiler y mantiene un vehículo puede afrontar alrededor de $1,5 millones mensuales entre ambas obligaciones.

La estimación se limita a un auto modelo 2016, con una cobertura contra terceros y gastos básicos de uso. No contempla vehículos nuevos o de mayor valor, ni suma de forma puntual los costos de lavados y arreglos estéticos menores.

Por Brisa Bujakiewicz (Infobae)