Por Daniel Armando Vogel – Hola, buen día. Buen domingo para todos. Hay semanas en las que dos noticias muy diferentes terminan haciéndonos pensar en lo mismo: la fragilidad de la vida, la importancia de cuidarnos y el valor de cada día que tenemos por delante. La recuperación de un Papa después de una intervención quirúrgica y la muerte inesperada de un reconocido periodista nos recuerdan que no siempre tenemos el control de lo que sucede y que, justamente por eso, debemos aprender a valorar lo esencial.

El papa León XIV recibió el alta hospitalaria este sábado 17 de octubre, cuatro días después de una intervención quirúrgica en la que le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho, donde se había detectado un cáncer de pulmón. La lesión había sido descubierta durante un control médico de rutina y la operación se desarrolló sin complicaciones. Sus médicos estiman que podrá recuperarse plenamente en unos diez días y señalaron que, por el momento, no existen razones clínicas para cancelar el viaje previsto para noviembre. La noticia trajo alivio y esperanza, aunque su evolución deberá seguir siendo observada.

La visita del Obispo de Roma a la Argentina continúa prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. Durante esos días recorrerá Buenos Aires, visitará el Pequeño Cottolengo Don Orione, celebrará una misa frente al Monumento de los Españoles, viajará a Córdoba y participará de encuentros con jóvenes, trabajadores y representantes de distintas comunidades. El miércoles 11, antes de partir hacia Perú, celebrará a las 10 de la mañana una misa frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján, a poco más de 50 kilómetros de Zárate.

Pero esta semana también nos dejó una noticia dolorosa. Fernando Confessore, el reconocido meteorólogo de TN y Canal 13, murió a los 58 años después de sufrir un infarto en su domicilio. Durante más de tres décadas, sus pronósticos acompañaron a millones de argentinos que cada día encendían el televisor para conocer qué tiempo los esperaba. Su fallecimiento provocó una profunda tristeza entre compañeros, colegas y televidentes que lo habían convertido en una presencia familiar.

En Zárate, nuestro referente meteorológico Emiliano Riberas, titular de Barómetro Argentina y director de la Emergencia Climatológica municipal, lo despidió con unas palabras que también hacemos nuestras desde esta columna: “Mis respetos a quien fue un mentor de todos los que hacemos meteorología… QEPD”. Acompañamos el dolor de sus seres queridos y el de quienes compartieron con él la vocación de informar.

La noticia nos recuerda la importancia de cuidar la salud, aunque también debemos ser prudentes: ningún control puede garantizar que se evitará un episodio cardíaco repentino. Consultar a tiempo, atender las señales de alarma y realizar los chequeos recomendados según la edad y los antecedentes son formas responsables de ocuparnos de nuestra salud.

Y justamente cuando hablamos de cuidarnos, mañana lunes 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama. En la Argentina se estimaron 20.750 nuevos casos durante 2024 y se registraron 5.912 muertes por esta enfermedad. Hay, sin embargo, un dato alentador: la tasa de mortalidad descendió un 14% en la última década. La detección temprana y el acceso oportuno al diagnóstico y al tratamiento siguen siendo fundamentales.

En Zárate, Octubre Rosa vuelve a convocar a la comunidad. La caminata hacia nuestra Costanera, donde se encuentra el Lazo Rosa, y los edificios públicos que se suman a la campaña con moños rosados expresan un compromiso que no debería limitarse a una fecha del calendario. Desde LALCEC y Renacer Oncológico, entre otras organizaciones, se sostiene una tarea de concientización y acompañamiento que merece nuestro reconocimiento.

No alcanza con iluminar una fachada o colocarse un lazo rosa. Es necesario hablar de prevención, promover los controles indicados por los profesionales y acompañar a quienes atraviesan la enfermedad. La detección temprana puede mejorar las posibilidades de tratamiento y recuperación, y la solidaridad de una comunidad también ayuda a transitar un camino difícil.

Y este domingo tiene, además, una celebración que nos toca en lo más profundo: en la Argentina festejamos el Día de la Madre. Mamá es esa mujer maravillosa a quien asociamos con el primer alimento, el primer abrazo, la primera mirada y una forma de amor que nos acompaña aun cuando pasan los años.

Por eso, amigas y amigos lectores, si hoy tenemos a nuestra mamá cerca, abracémosla mucho, sin apuro y sin dar por descontado que siempre habrá otra oportunidad. Digámosle cuánto la queremos y agradezcamos sus cuidados. Y si ya se fue, recordémosla con todo el amor que supo darnos, desde la primera vez que nos amamantó hasta el día en que por última vez nos miró a los ojos o acarició nuestras manos.

Feliz Día de la Madre a todas las mamás y, muy especialmente, a las queridas amigas lectoras de esta columna.

Que tengamos una bendecida semana.

AL QUE LE QUEPA EL SAYO…