La fenilcetonuria (o PKU) es una enfermedad en la que el organismo no puede metabolizar la fenilalanina, un componente (aminoácido) de las proteínas. Quienes la padecen tienen que evitar a toda costa comer carnes, lácteos y derivados, huevos, legumbres y sus derivados, y alimentos preelaborados de los que no se conozca su exacta composición.
Si ingieren más proteínas que las estrictamente necesarias, acumularán fenilalanina en sangre, lo que les generaría un efecto tóxico fundamentalmente en el sistema nervioso central. Para prevenir severos daños neurológicos, estos pacientes deben llevar una dieta que excluya alimentos de alto contenido proteico. También tienen que pesar cada alimento que incorporan e ingerir una fórmula especial toda la vida.
“Si no se la diagnostica y trata tempranamente, la PKU produce daño irreversible con consecuencias como retardo mental, trastornos de comportamiento y otros síntomas neurológicos”, explicó Luisa Bay, médica pediatra, consultora en Errores Congénitos del Metabolismo del Hospital Garrahan. “Afortunadamente, si es detectada a tiempo y se inicia el tratamiento, no genera ninguna consecuencia a largo plazo”, añadió.
Los síntomas iniciales de una fenilcetonuria no tratada, agregó, pueden ser “cuadros de irritabilidad, vómitos, cabellos claros e hiperquinesia. No debe esperarse a la presencia de síntomas para diagnosticar la enfermedad, por eso está incluida a nivel mundial en los programas de pesquisa de enfermedades en el recién nacido”.
Mientras las personas con diabetes tienen que estar atentas a no saltearse comidas y moderar la ingesta de todo lo que les eleve súbitamente la glucosa en sangre, y los que padecen celiaquía deben evitar los alimentos derivados del trigo, avena, cebada y centeno, los pacientes con PKU tienen que llevar una dieta aún más restrictiva.
Alejandro Spataro, miembro de la Asociación Civil Fenilcetonuria Argentina y padre de una nena con fenilcetonuria, aclaró que es mucho más complejo que eso: “Se alimentan a base de frutas y verduras, debiendo pesar cada alimento para calcular cuánta fenilalanina están incorporando y no pasarse del límite diario. Pueden comer pastas, arroces y galletitas, pero sólo unas variantes especiales, muy bajas en proteínas, que en general son importadas, aunque suelen ser cubiertas por las obras sociales y prepagas”.
Bay puntualizó que la fenilalanina es un aminoácido esencial para el ser humano, “por ello no se puede privar completamente de él a los pacientes. Deben recibir justo la cantidad requerida para cada edad”. Cuando se controla estrictamente la ingesta de este aminoácido, queda muy reducido el aporte global de proteínas, y se convierte en insuficiente para un crecimiento y desarrollo normales. Por lo tanto, debe complementarse el aporte de proteínas con una fórmula que no contiene fenilalanina, pero sí aporta el resto de los aminoácidos, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y micronutrientes para suplementar todo lo que no incorporan por la dieta que se indica.
Mediante el estudio de las gotitas de sangre en el talón que se les realiza a los recién nacidos, denominado “pesquisa neonatal”, se puede diagnosticar la PKU. Este test es obligatorio en todo el país y permite detectar a tiempo seis enfermedades congénitas graves que necesitan ser diagnosticadas rápido para que un tratamiento adecuado y precoz evite severas consecuencias.
Cerca de 70 personas nacen por año en Argentina con ese “error del metabolismo”. La gran mayoría de los padres de niños con PKU no conoce detalles sobre la pesquisa neonatal hasta que recibe el diagnóstico, y prácticamente todos ignoran de la existencia de la fenilcetonuria, lo que les genera inevitablemente mucha incertidumbre.
Muchos padres destacan la importancia de poder compartir las experiencias con otros que han pasado por la misma situación, lo que brinda información, contención y tranquilidad. La Asociación Fenilcetonuria Argentina reúne a familias con esta condición y ofrece orientación y acompañamiento a quienes recién comienzan este camino.
El siguiente paso, y el más importante, es encontrar un pediatra especialista en estos temas para poder brindarle el mejor cuidado posible al niño para que crezca sano y sin problemas.
Cuando el paciente con fenilcetonuria es pequeño, es fundamental que los padres logren involucrar a todo el entorno social. Es central la comunicación con la familia ampliada, con la escuela y los padres de los compañeritos. Son más ojos que prestan atención a que el niño no quiebre su dieta durante contextos más complejos como reuniones sociales, cumpleaños y otros festejos.
La pesquisa neonatal es un estudio obligatorio y es importante que los padres retiren los resultados porque, si no lo hacen, se deja abierta la posibilidad de que haya niños que nazcan con estas enfermedades y no se las detecten a tiempo, con todo el severo daño irreversible que pueden ocasionarles.
Debe difundirse que es un derecho de todos los niños que se les realice la pesquisa de las enfermedades obligatorias. Los padres deben solicitar la realización del test a las 48 horas del nacimiento, antes de recibir el alta médica.
Si se confirma el diagnóstico de algún error congénito del metabolismo, como la fenilcetonuria, los profesionales de la salud deben derivar el paciente inmediatamente al profesional idóneo en la enfermedad, quien indicará el tratamiento adecuado y hará un seguimiento de la evolución del paciente.








