Por Daniel A. Vogel | DIRECTOR – Todo hace parecer, por el trajín diario con tantos problemas y sinsabores a los que nos tiene acostumbrados la vida argentina, que este mundial casi iba a pasar desapercibido. Pero no. Se acercan los días rusos de competencia y todo ya empieza a hacernos florecer esa pasión por la celeste y blanca.
Todos soñamos con la Copa.
¿Qué el equipo no juega bien?, sí, es cierto, tampoco lo hizo -quienes lo recordamos- cuando viajamos a México ‘86. Y la historia aquella, ya todos conocemos el lindo final.
Ahora los dirigidos por Sampaoli ya están en el viejo continente y renace la expectativa.
En la encuesta se dividen quienes creen que nos volvemos en la primera rueda y los que dicen saber que nuevamente jugaremos la final.
La cuestión, pensemos como pensemos: la redonda, los pies del mejor jugador del mundo y la celeste y blanca parecen ser las únicas cosas que nos unen a todos en los últimos años. Soñar no cuesta nada..
AL QUE LE QUEPA EL SAYO...






