
Canta desde los 14 años y ahora puso su propia Academia de Canto. Cantó en Chile y otros países y tiene re bien conocidos los escenarios de Entre Ríos, San Juan, La Rioja y Tucumán. Me siento agradecido de haber podido llegar muchos lugares en Argentina”. Por eso ahora quiere enseñar.
El cantor zarateño Fabián Berón ha tenido una carrera que no ha parado de darle alegrías, como por ejemplo en 2017, con Las Voces del Encuentro llegando al 2018 con varias actuaciones, festivales (como la apertura del Festival de Diamante con más de 7000 personas). Participó en La Peña de Morfi (Canal Telefe) en septiembre de 2017, a partir de ello continúa tocando y recorriendo el país, más que nada Entre Ríos, Cosquín y países limítrofes como Uruguay.
También -nos cuenta- presenté mi show como solista a la par, mi carrera está un poco compartida por diferentes rumbos: por un lado, hago el show clásico que la mayoría de la gente conoce aquí en Zárate, más que nada en animaciones de fiestas, cumpleaños y lugares gastronómicos. Por otro, con Francisco toco el bajo, hago coros y cantamos algún tema a dúo en cada festival donde nos presentamos. El regocijo es ple-no, porque además de trabajar, estamos disfrutando de fiestas tan argentinas, y cada vez culturizando más el folklore de uno. Así ha transcurrido el 2018, con un montón de shows, tanto como solista con Francisco; también tenía mi escuela de canto y ahora estoy apostando un poco más a la docencia”.
2019, NUEVA ETAPA
Luego, nos cuenta cuál es su plan de trabajo armado para este año: “Obviamente seguiremos haciendo shows (solista y con Francisco Cuestas, quién es hijo de los famosos hermanos Rubén y Néstor Cuestas), pero -adelanta- hay un nuevo proyecto llamado “Nativos”, en el que ya anda dando vueltas algo por las redes sociales, donde yo canto, acompañados de Franco Terrarosa, parte de la banda de Francisco. Se han afianzado lazos y dijimos “¿por qué no apostar a algo nuestro?”, y está muy bueno encontrar a gente como uno en el camino. Yo vengo desde los 13 años empujando y empujando con los sueños intactos, hoy tengo 32 y los años siguen intactos. Pienso que está bue-no encontrarte con gente como Franco, que tira y empuja igual que uno. “Nativos” es más que nada un grupo de música folklórica de proyección; hoy el folklore está un poco más abierto a distintos ritmos: antes eran zambas, chacareras o chamamés (ritmos más autóctonos), hoy por hoy seguiremos respetando esos ritmos pero tomando cosas de la nueva generación. Yo cantaré y tocaré la guitarra, hay coristas y otros músicos; lo bueno es que apostamos a temas propios: habrá canciones de mi autoría, un tema de nuestro amigo Ricardo Aguilar (artista local) y covers conocidos. Para este año se espera seguir trabajando con los recitales, pero además apostar fuerte a este proyecto, con el adelanto de un video también dando vueltas por las redes”.
AHORA UNA ACADEMIA
Se viene también la Escuela de Canto de Berón. ¿A quiénes apuesta la Academia de Canto que dirige y cuáles son los objetivos para sus alumnos?: “La Escuela propone la técnica vocal: aprender a respirar, saber de qué se trata el canto y aprender qué es la voz, porque podemos usarla de forma natural, ya que hay gente que canta muy bien sin conocer cómo se forma. También buscamos comprender ese funcionamiento: cuáles son sus pasos, su cuidado, la respiración, fonación, proyección, moldura vocal y muchas otras cuestiones que hay en el estudio: es larguísimo de comprender porque hay que cambiar vicios en cuanto a la forma de cantar. Además de la estructura de enseñanza que uno propone como docente, también me gusta sugerir -además de aprender a cantar con las técnicas que se requieren- que si estudiamos canto es porque nos gusta, y muchas veces nos autolimitamos con la falta de autoestima; creo que es muy importan-te vivir este proceso de estudio desde varios puntos y factores, no solamente desde la técnica vocal. Este año, cuando hicimos la charla inicial con mis alumnos, dije que como punto inicial yo pretendía dos cosas: creer en uno mismo y tener consciencia en el canto.
“Esto apunta a todas las edades en absoluto: desde los 6 años, depende la madurez de la criatura y si realmente le gusta, porque si bien entre chicos se divierten es un estudio. Yo subí a un escenario por primera vez a los 14 años y jamás me bajé, estudiando luego con Soledad Torres, Valeria Lynch y Luis Jara (en Chile). Estoy muy feliz por esto que me toca vivir hoy”.








