
40 familias, sin ningún permiso, se apropiaron del campo de 9 hectáreas administrado por su dueño, Fernando Skiarski. Skiarski fue advertido anteriormente del hecho de que la propiedad podía ser usurpada, a lo que hizo caso omiso, mas luego tuvo pocas horas para prepararse.
El campo pertenece a su familia desde 1991, cumpliendo la principal función de ser explotado para el cultivo de arándanos, donde además vive un encargado. Los malvivientes entraron por la otra parte (habiendo allí sólo algunos caballos).
“La Policía nos aconsejó poner carteles de ‘propiedad privada’ y lo hicimos, pero no les importó”, comentó el empresario.
Policía y Justicia actuaron de inmediato, incluso antes de realizar la correspondiente -y valedera- denuncia. También se acercaron funcionarios de Acción Social del Municipio de Zárate para intentar explicarles a las personas que tomaron el campo que el lugar tiene dueño.
Skiarski explicó que no hará la denuncia contra la persona porque no tiene pruebas, pero a su vez, reclama que se efectivice el desalojo para recuperar las hectáreas.
“A la gente de bien, a mí, vecinos, amigos y gente de Lima que tiene su casa propia, tiene dentro suyo una sensación de descontrol. No hubo amenazas pero tampoco nadie se metió ni intentó quitarlos a la fuerza. La Policía intentó dialogando y la gente de la Municipalidad dio una mano. Lo grave y lo que queríamos resaltar es el problema más de fondo, incentivado por gente que debería velar y proteger a los privados. Al fin y al cabo, para eso fueron elegidos”, concluyó.
Fuente: Zárate Alerta








