
La población de abejas en el planeta está disminuyendo, pero en Cuba encuentran una dieta rica en flores silvestres y producen una miel de alta calidad de gran demanda.
Las alarmas están encendidas: la población de abejas en el planeta está disminuyendo por el cambio climático, la agricultura intensiva, las plagas y los agroquímicos. Pero en la isla estos polinizadores tienen un paraíso.
Entre la maleza, porque “la abeja no es de zona urbana ni agrícola, es de monte”, el ingeniero mecánico Rogelio Marcelo Fundora, de 51 años, y su hermano, el maestro Santiago Esteban (54), tienen 600 colmenas llenas de pequeñas y laboriosas operarias.
“El año pasado obtuvimos 80 toneladas de miel”, cuenta Santiago entre la manigua y detrás de un velo negro que lo protege de las picaduras del enjambre, ahora revuelto por los intrusos en el colmenar.
Los Fundora son desde 2006 los “reyes” de la apicultura en la isla, con rendimientos de hasta 160 kg de miel por colmena, más del triple del promedio nacional (51 kg).
Cuba tiene 1660 apicultores, de los cuales un centenar, incluidos los Fundora, están en proceso para certificar su miel como orgánica.
Fuente: Clarín









