¿LOS FUNCIONARIOS DE SALUD, NO TIENEN NADA PARA DECIR?

Por Eduardo Rivas – ¿O no los dejan hablar?. Dijo el Secretario de Salud Marcelo Schiavoni que por gestiones de la Secretaría de Salud ante el Ministerio de Salud y la Región Sanitaria V  ‘logramos que comiencen a bajar una cantidad significativamente mayor de vacunas, esta semana estamos cerca de las 5000 vacunas semanales’, sin embargo esto no tiene correlato en las vacunas aplicadas, puesto que para el mismo período de tiempo que menciona el Secretario de Salud se aplicaron 2790 dosis, 1619 primeras dosis y 1171 segundas dosis. ¿Dónde están las 2210 dosis faltantes? Eso es tan solo el sobrante de la última semana, pero no es el único dato llamativo respecto al plan de vacunación en Zárate. Ya lo hemos mencionado (https://principedelmanicomio.wordpress.com/2021/05/22/osvaldo-caffaro-zarate-y-las-vacunas/), tiene demasiados puntos oscuros que deberían ser aclarados a la brevedad en beneficio de los vecinos.

¿Pueden explicarlo? ¿Los dejan hablar? Pero hablar en serio, en un mano a mano donde haya libertad para preguntar y responder todo.

¿Se registran todas las vacunas aplicadas? ¿Todos los centros de vacunación registran la actividad? ¿Cuántas aplicó cada uno? ¿De qué tipo? En definitiva ¿Hay control sobre el proceso de vacunación?

Son muchas las dudas que hay, pero ya que el Secretario habló de la última semana, hablemos de la última semana.

Como decíamos se aplicaron 2790 dosis, repartidas en 1619 del primer componente y 1171 del segundo, el 57% del total en mujeres y el restante 43% en hombres. Si bien se mejoró bastante el origen de los vacunados, puesto que ya no llegan a Zárate vecinos de Pellegrini a ser vacunados, sí lo hacen de La Plata, dado que curiosamente el 5,4% de las segundas dosis aplicadas en Zárate en la última semana son de vecinos de La Plata. ¿A nadie le llama la atención este tipo de registros?

Y también es raro que en la última semana se haya aplicado solo 1 dosis de los lotes 2021030209 y 2021030413 de la ‘vacuna china’ Sinopharm. ¿Quiénes habrán sido los afortunados o afortunadas? Y lo decimos en plural ya que el primer lote corresponde al primer componente y el segundo lote a segunda dosis.

Como también es curioso que en la última semana, salvo 1 caso, la totalidad de las primeras dosis fueron aplicadas a personal de salud, llamativo, máxime cuando este porcentual cayó al 40% si se tienen en cuenta tan solo las segundas dosis.

Esta aceleración de la que habla Schiavoni, que en términos cuantitativos significa haber inmunizado en la última semana al 0,9% de la población del Distrito, significa sí un salto importante en la cantidad de inoculados promedio por día, que se ubica en casi 400 vecinos, pero claro está que el ritmo sigue siendo sumamente lento, muy lento.

Decía Schiavoni que ‘logramos que comiencen a bajar una cantidad significativamente mayor de vacunas’, ¿Qué cambió? ¿Qué hicieron de diferente? ¿Antes falló la gestión de la Secretaría de Salud para no obtener lo que procuraba? ¿Cuál es la autocrítica? ¿Falló el ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires? ¿Cuál es la crítica? En ninguno de los dos casos se conoce qué cambió, y sería oportuno saber qué cambió para que las cosas cambien realmente. Según lo que afirma el Secretario de Salud no se reduce a que no había vacunas y cuando hubo se envió a Zárate el porcentual que le correspondía.

Todo lo que se desarrolla en derredor del plan de vacunación en Zárate es muy raro. Demasiado raro.

Por supuesto en línea con todo el accionar gubernamental municipal, opaco y oscurantista.

El Municipio propone encuentros limitados para abordar consultas a los funcionarios de salud, sin embargo queda claro que la gravedad y complejidad de la situación amerita la posibilidad de generar una entrevista en la cual podamos ser vehículo para acercar mayores certezas a los vecinos del Distritos.

Nuestro pedido de entrevista fue solicitado pero las autoridades de prensa indican que el acuerdo con los funcionarios de salud es que las respuestas se dan en las ruedas de prensa generales, que tienen limitaciones de participantes. Consultados los mismos funcionarios dicen que no tienen inconveniente en tener una entrevista más extensa y profunda para poder brindar aclaraciones sobre diferentes cuestiones relacionadas con su acción como funcionarios. ¿Quién miente? ¿Schiavoni, Mattei y Mautisi están dispuestos a tener una entrevista a fin de poder informar claramente a los vecinos y no los dejan? ¿No quieren hacerlo y se escudan en el accionar de prensa del Municipio?

Como siempre todo turbio.

Resulta curioso que la posibilidad para que un funcionario hable o no con los medios de comunicación dependa de lo que decida un burócrata detrás de un escritorio, máxime aun cuando la gravedad de los asuntos es tal que no basta con breves respuesta de ocasión.

¿Los funcionarios de salud, no tienen nada para decir? ¿O no los dejan hablar?