CAMINAR ENTRE ALERGIAS Y CELEBRACIONES CON TENSIONES

POR DANIEL ARMANDO VOGEL – Hola, buen día y buen domingo. La primavera llegó y, con ella, el gran cambio que muchos esperan: días más largos, aire más liviano y la sensación de un renacer que se repite cada año.

Sin embargo, en Zárate esa estación luminosa también muestra un costado menos amable: los plátanos que dominan el arbolado urbano liberan su polen y transforman la belleza en padecimiento para miles de vecinos que sufren alergias. La estación que simboliza vida nueva también desnuda viejas deudas de gestión urbana. Así, la ciudad transita entre la alegría de la estación más esperada y la incomodidad de una problemática que reclama soluciones y un recambio forestal que devuelva salud y armonía al espacio público.

Ayer fue el Día del Jubilado, una fecha que nos invita a pensar en quienes ya recorrieron gran parte del camino. Sus privilegios —el tiempo, la experiencia, la posibilidad de disfrutar de los afectos— conviven con dramas que no podemos ignorar: haberes que muchas veces no alcanzan, sistemas de salud que se resienten y una soledad que golpea fuerte. Reconocerlos es también reconocer lo que somos como comunidad.

En paralelo, hoy celebramos el Día del Estudiante. Las plazas, los clubes y los espacios públicos se llenan de jóvenes que festejan la vida y el aprendizaje. Es una jornada de alegría, pero también de reflexión: ellos son el presente y el futuro, y lo que hagamos hoy por su educación marcará el rumbo de la Argentina que viene.

También en esta jornada se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una enfermedad que crece en el país y en el mundo. Una patología neurodegenerativa que no solo afecta a quienes la padecen, sino también a sus familias. Especialistas aseguran que: “El Alzheimer golpea de lleno en el otro, en la familia y quien los acompaña”. La fecha nos recuerda la importancia de hablar, prevenir y acompañar, sin estigmas ni silencios.

Mientras tanto, iniciaremos la última semana en la que un alumno podrá ingresar a las aulas con un celular. En la provincia de Buenos Aires, a partir de octubre entrará en vigencia una medida significativa: la prohibición del uso de teléfonos móviles en las escuelas públicas. El objetivo es claro: recuperar la atención en clase y mejorar la convivencia escolar. El desafío, sin embargo, será su implementación en un tiempo donde el celular se ha convertido casi en una extensión del cuerpo. La clave estará en encontrar un equilibrio entre la tecnología y el aprendizaje, evitando que la herramienta se transforme en obstáculo.

Y en otro plano, la economía no da respiro. La semana estuvo marcada en el Gobierno Nacional por la tensión en los mercados, la suba del dólar y la pérdida de divisas del Banco Central para contener la brecha cambiaria. La política, golpeada en la gestión de Javier Milei, se mueve al ritmo de la incertidumbre económica, mientras la sociedad observa con preocupación cómo se erosiona el poder adquisitivo y se multiplican las dudas sobre el futuro inmediato. La economía se volvió el termómetro que marca no solo los mercados, sino también el ánimo social.

Por último, y antes de despedirnos, ya son más de 60 horas de la desaparición de Eduardo “Saúl” De Francesco, vecino querido de 79 años, un hecho que sacude a Zárate y pone en cuestión a los sistemas que deberían protegernos. La justicia detuvo e imputó a dos efectivos de la Bonaerense —un expolicía hoy integrante del COZ (que coopera con la investigación-) y una agente en actividad del Comando Patrulla Campana— por lo ocurrido el jueves por la noche frente a su domicilio.

Una rara situación para los investigadores que no solo conmueve por la brutalidad del caso, sino también por el involucramiento de quienes tenían la responsabilidad de garantizar la seguridad. En tiempos donde las libertades deben ser resguardadas por el Estado, este episodio interpela a la democracia misma. Exigimos desde esta columna de opinión, respuestas urgentes y acompañamos el dolor de la familia, elevando junto a ellos el reclamo por justicia.

Primavera, jubilados, estudiantes, memoria, educación, economía, policiales y justicia. Todo convive en esta Argentina que respira entre la esperanza y la tensión. El verdadero desafío es aprender a mirar cada uno de estos temas no como compartimentos aislados, sino como piezas de un mismo entramado: el de una sociedad que necesita reencontrarse con la confianza, la empatía y la capacidad de proyectar un mañana mejor.

Que tengamos el mejor domingo posible.
AL QUE LE QUEPA EL SAYO…