
Este tipo de construcción hace tiempo viene ganando terreno como una sustentable y económica opción a la hora de conformar una vivienda, oficina, comercio y por qué no un estadio de fútbol.
En estos tiempos, las casas no tradicionales van ganando más y más terreno. En este sentido, una tendencia que copó con fuerza espacios en otros continentes, viene afianzándose en América Latina: las casas hechas con contenedores. Países como Brasil y Colombia se encuentran a la vanguardia de esta moda a la que poco a poco se van sumando otros territorios.
Las razones para el éxito de la construcción con containers son muchas y muy variadas. En primer lugar los precios de contenedores reciclados resultan en materiales de construcción accesibles y muy eficientes. En segundo lugar, el boom de la construcción en seco, los tiempos de construcción breve y no contaminantes (ni siquiera en términos de contaminación sonora) y la preferencia de muchos ecologistas por su simbolismo y reflejo innegable de su reúso a gran escala, los hace especiales y llamativos.
Otro motivo que ha contribuido a la popularidad de las casas con contenedores es el look industrial que las paredes, techos y pisos de chapa metálica le aportan tanto a interiores como exteriores. Los fanáticos de este estilo se entusiasman con la idea de vivir dentro de un contenedor o incorporarlos de alguna manera a la construcción de sus viviendas. La flexibilidad de los containers habitables es tal, que pueden utilizarse en versiones más chicas como pool houses o casas de huéspedes en el jardín, si no fuera posible incorporar los contenedores a la casa principal.
En la Argentina la legislación y las ordenanzas en torno a esta variedad de construcción aún no se encuentran tipificadas, por lo cual los arquitectos se aproximan a las casas fabricadas con contenedores con un poco más de cautela.
Puntualmente en el uso de viviendas los diseños pueden ser variados. En su versión más básica, estas viviendas adaptan solamente el interior del container, revistiéndolo en materiales como madera o cemento para hacerlos habitables. La parte exterior permanece intacta, excepto por las puertas y ventanas que necesariamente deben incorporarse al diseño.
El mundial de Qatar 2022 ya tiene su estadio de contenedores
La organización del Mundial de Qatar 2022 reveló el proyecto del séptimo estadio del campeonato, el Ras Abu Aboud, con capacidad para 40.000 espectadores. Su principal característica es que será completamente desmontable y su estructura está basada en contenedores.
El diseño fue desarrollado por la firma de arquitectos española Fenwick Iribarren, que también es responsable del RCDE Stadium del Espanyol, situado en Cornellá (Barcelona), así como de los estadios de Casablanca (Marruecos), el nuevo Estadio Nacional de Noruega o el Catar Foundation Stadium, que también formará parte del Mundial 2022.
Los organizadores del Mundial han destacado que, al ser un recinto modulable, necesitará menos materiales para su construcción, provocará que se generen menos residuos y también reducirá la emisión de gases de efecto invernadero.









