
Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), esa producción anual representa apenas el 2% de la basura sólida mundial, podría significar hasta el 70% de los residuos peligrosos.
El tratamiento y el reciclaje son potenciales fuentes de trabajo que habría que incentivar, apunta la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el mundo genera unas 50 millones de toneladas de residuos electrónicos al año, que equivalen a 125.000 aviones Jumbo, y apenas recicla el 20%.
El tratamiento y reciclaje de esos desechos también representa una oportunidad de trabajo, por lo que es un desafío incentivar este aspecto.
“Si no se toman medidas, la cantidad de residuos se duplicará con creces para 2050, llegando a 120 millones de toneladas anuales”, advierte el estudio.
Los desechos electrónicos a menudo se incineran, se tiran o terminan siendo destruidos a mano por los más pobres del planeta, en detrimento a su salud y el medio ambiente.
En algunos países, incluso, hay procesos de reciclaje informal donde se quema el plástico para recuperar los metales valiosos que contienen los productos electrónicos, emitiendo sustancias tóxicas que envenenan a las personas.
Fuente: Proyecto Geo









