El fenómeno climático podría alcanzar una intensidad muy fuerte hacia fin de año y extenderse hasta 2027. Una especialista del INTA explica por qué puede traer lluvias por encima de lo normal, analiza cuáles son las zonas más expuestas y destaca el rol del Servicio Meteorológico Nacional para materia de prevención.

Después de años en los que La Niña quedó asociada a una de las sequías más prolongadas de las últimas décadas, el escenario climático dio vuelta la página. El océano Pacífico ecuatorial atraviesa un calentamiento intenso y El Niño ya está establecido. Pero ¿qué significa este escenario para Argentina y qué puede pasar con las lluvias durante los próximos meses?

La respuesta más simple es: más chances de lluvias abundantes y frecuentes, tormentas y anegamientos en algunas regiones del país. Natalia Gattinoni, licenciada en Ciencias de la Atmósfera e integrante del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, explicó a la Agencia CTyS-UNLaM que el mayor impacto se espera y se está observado sobre el Litoral y sectores del norte de la provincia de Buenos Aires.

“Será sobre todo hacia finales de la primavera y durante el verano. Incluso sobre el sur de Brasil y Paraguay lo cual tendrá impacto sobre los caudales de los principales ríos de la región”, apuntó la especialista.

El fenómeno que pone al clima en alerta
“El Niño” es una de las fases de un fenómeno climático más amplio conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Tiene tres estados posibles: El Niño, La Niña y una fase neutral.

Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), El Niño aparece cuando las aguas superficiales de algunas zonas del Pacífico ecuatorial alcanzan temperaturas inusualmente altas. Ese calentamiento no queda encerrado en el océano, sino que interactúa con la atmósfera, modifica los vientos, la presión y las lluvias y termina influyendo sobre el clima de distintas regiones del planeta.

“Es un fenómeno natural que nos acompaña año a año en cualquiera de estas tres etapas”, explicó Gattinoni. Para que se considere que El Niño está establecido, no alcanza solamente con que el mar esté más caliente, la atmósfera también tiene que responder a ese cambio. En el episodio actual, señaló la especialista, el océano y la atmósfera ya se encuentran acoplados.

Y esta vez tiene una particularidad: el Pacífico se calentó muy rápido y alcanzó valores elevados que no se habían observado en los Niños precedentes. “Las temperaturas del agua se encuentran en umbrales correspondientes a un evento fuerte a muy fuerte, con anomalías superiores a los dos grados en algunos sectores. Esa enorme superficie de agua caliente aporta más energía y humedad a la atmósfera y puede hacer que la señal del fenómeno sobre los patrones de lluvia sea más marcada”, aseguró a la Agencia CTyS-UNLaM.

La última actualización de la OMM, publicada a inicios de septiembre, asegura que la probabilidad de que el fenómeno persista hasta marzo de 2027 es cercana al 100 por ciento.

“Superniño”: qué hay detrás de esta etiqueta

El término es común en medios y redes sociales. Sin embargo, vale una aclaración importante: “Superniño” no es una categoría meteorológica oficial.

“Se le puso ese nombre comunicacionalmente porque este océano se calentó muy rápido a diferencia de otros Niños. Algo parecido ocurrió durante el episodio de 2015-2016, cuando algunos medios internacionales comenzaron a hablar del ‘Niño Godzilla’. En términos científicos, sin embargo, el fenómeno sigue siendo El Niño y lo que cambia es su intensidad”, aclaró Gattinoni.

Un escenario con mayor riesgo de inundaciones y lluvias en Argentina

Uno de los efectos más claros de El Niño en Argentina es el aumento de las probabilidades de lluvias por encima de lo normal, especialmente sobre el este del país, una región en la que la primavera y el verano ya son, naturalmente, las épocas más lluviosas.

Según la licenciada, el escenario facilita el ingreso de humedad desde el norte del continente, hace más frecuente la llegada de sistemas frontales y de baja presión que son lo que habitualmente nos generan las precipitaciones.

La señal más marcada aparece sobre el Litoral y el norte de la provincia de Buenos Aires, mientras que, hacia Córdoba, La Pampa y el oeste bonaerense puede ser más débil. Igualmente hoy el escenario climático con posibilidad de lluvias entre normales a superiores de las habituales para primavera-verano se extiende sobre todas la provincias del centro y este del país.

“Eso no significa que vaya a llover todos los días ni que sea posible anticipar con meses de distancia cuándo llegará una tormenta. Hoy en día no sabemos cómo se van a distribuir esas lluvias, pero sí sabemos que en los próximos meses y a diferencia de otros años, tenemos mayores chances de recibir precipitaciones y que en algunas áreas pueden ser localmente intensas”, afirmó Gattinoni.

“El impacto dependerá de cuánto llueva, en cuánto tiempo lo haga y de las características de cada territorio. En zonas rurales, por ejemplo, habrá que prestar especial atención al estado de los suelos, el relieve y la capacidad del agua para escurrir o infiltrarse, ya que algunas áreas podrían sufrir anegamientos e inundaciones”, destacó.

Las lluvias, además, pueden llegar acompañadas por tormentas, viento y granizo. “El clima ya nos va mostrando este cambio que estamos transitando más allá del Niño”, señaló la investigadora, ya que considera que estos eventos también deben pensarse dentro de un contexto climático más amplio.

Información y prevención, las claves para los próximos meses
Además de las medidas que puedan tomar los gobiernos y municipios, Gattinoni destacó la importancia de que la población consulte el Sistema de Alerta Temprana del Servicio Meteorológico Nacional.

“Este panorama requiere que estemos mucho más atentos al pronóstico cuando se ven situaciones de mal tiempo acentuado, tenemos que estar informados, preparados y alertas”, concluyó.

Entre las recomendaciones, Gattinoni destacó el trabajo interinstitucional para brindarle información al usuario, con foco en la población cercana a los ríos, quienes pueden consultar sobre el estado de los mismos en la web del INA: https://www.argentina.gob.ar/ina/el-nino-situacion-hidrometeorologica-en-argentina.

Por su parte, el Gobierno Nacional difundió una serie de recomendaciones para la prevención. Podés consultar la guía completa de Alerta Temprana con las advertencias ante eventos climáticos extremos haciendo clic acá.

Agustina Lima – (Agencia CTyS-UNLaM)