El proyecto de reforma impulsado por el Gobierno Nacional para modificar la estructura del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) generó una fuerte preocupación en distintos sectores del agro, que advierten sobre el riesgo de debilitar una institución clave para el desarrollo científico y productivo del país. En esta nota, abordamos el tema junto al ingeniero Francisco Echagüe, responsable de la Jefatura de la Agencia de Extensión Rural INTA Zárate, quien advierte sobre las posibles consecuencias institucionales, técnicas y territoriales de la medida.

La propuesta oficial plantea que el INTA deje de ser un ente autárquico para convertirse en un organismo desconcentrado bajo la órbita de la Secretaría de Agricultura. Esto implicaría que el instituto ya no manejaría su propio presupuesto ni tendría autonomía administrativa, ya que las decisiones sobre recursos humanos, contrataciones y fondos pasarían a depender directamente del Poder Ejecutivo.
Consultado por EL DEBATE, el ingeniero Francisco Echagüe explicó que la medida representa “una modificación profunda en la estructura institucional, administrativa y presupuestaria del organismo”, y advirtió que podría afectar su capacidad de generar conocimiento, articular con universidades y sostener su red territorial de centros experimentales. “Por ahora solo fueron rumores, pero ahora los rumores llegaron a la Dirección. Estamos muy preocupados los tres integrantes de Zárate por el futuro”, expresó Echagüe.
Además del cambio en su estatus jurídico, el proyecto contempla la disolución del actual Consejo Directivo —integrado por representantes del sector público y privado— y su reemplazo por un Consejo Técnico ad honorem con menor peso decisorio. También se enmarca en un proceso de ajuste fiscal que ya incluyó la reducción de 500 puestos de trabajo y que podría derivar en nuevos recortes y el cierre de agencias locales.
Desde el sector agropecuario, entidades como la Federación Agraria Argentina manifestaron su rechazo a la iniciativa y solicitaron que se abra un espacio de diálogo para revisar el alcance de la reforma. En el ámbito regional, la Sociedad Rural de Exaltación de la Cruz, Campana y Zárate también expresó su preocupación por el impacto que estas medidas podrían tener sobre los pequeños y medianos productores, especialmente en lo que respecta al acompañamiento técnico, la transferencia de conocimiento y la continuidad de programas de arraigo y desarrollo local.
“El INTA cumple un rol estratégico en el desarrollo tecnológico del campo argentino, y su autonomía ha sido clave para garantizar continuidad, innovación y presencia territorial”
ING. FRANCISCO ECHAGÜE
La reestructuración del INTA forma parte de un paquete más amplio de reorganización del Estado que también incluye la disolución del Instituto Nacional de la Agricultura Familiar (Inafci) y del Instituto Nacional de Semillas (Inase), cuyas funciones pasarán a la órbita de la Secretaría de Agricultura.
Desde EL DEBATE consideramos que el apoyo importante que el INTA Zárate le brinda a los productores —grandes y pequeños— no se limita al ámbito rural. Durante años, la política de entrega gratuita de semillas a través del programa ProHuerta marcó con fuerza el vínculo del organismo con la comunidad zarateña.





















