ENTRE EL MAR PROFUNDO Y EL FONDO DEL SISTEMA

Por Daniel Armando Vogel – Hola, buen día y feliz domingo para todos. Pensaremos juntos, en esta columna dominical, sobre una semana que expuso contrastes extremos: desde el asombro por la vida oculta a tres mil metros bajo el Atlántico hasta el estrepitoso fracaso de exámenes que dejaron en evidencia fallas estructurales. Entre la emoción colectiva y la solidaridad que no alcanzó la meta, Zárate vuelve a mirarse en su propia brújula comunitaria.

Del 1 al 7 de agosto se celebró la Semana Mundial de la Lactancia Materna, bajo el lema “Construyendo sistemas de apoyo sostenibles”. En Zárate, como en todo el país, el desafío sigue siendo garantizar espacios reales para que cada madre pueda amamantar con dignidad, tiempo y acompañamiento. La lactancia no es solo nutrición: es vínculo, salud emocional y soberanía corporal. Durante la semana, en el Hospital Virgen del Carmen, se realizaron jornadas de concientización y charlas de destacados profesionales de obstetricia y pediatría, que generaron intercambios pedagógicos para reforzar la importancia de dar la teta.

También sonó con fuerza, e insistentemente, otro tema que volvió a colarse en la conversación sanitaria: la subvariante XFG del coronavirus, apodada “Frankenstein”. Su circulación ya está confirmada en Argentina. Aunque no provoca cuadros graves, avanza rápido en un país donde la vacunación de refuerzo apenas roza el uno por ciento. Con la ronquera como síntoma distintivo y un origen híbrido, es un recordatorio incómodo de que la pandemia no terminó, aunque la narrativa oficial diga lo contrario.

Casi al mismo tiempo, un bochorno sacudió al sistema de residencias médicas: tras las irregularidades detectadas, el Ministerio de Salud convocó a un examen de validación de notas. Se presentaron 117 aspirantes y todos fueron bochados. La mancha sobre la transparencia y la formación queda instalada, y abre interrogantes sobre la preparación de los futuros médicos y los filtros de control institucional que deberían resguardar la calidad del sistema. En este procedimiento, un médico con muchos años de vínculo en la región Zárate–Campana, el Dr. Alejandro Vilches, fue protagonista central desde la responsabilidad de su área en Gestión de Salud del Ministerio Nacional.

En otro registro, el país se emocionó con la expedición “Oasis Submarinos del Cañón de Mar del Plata”, del CONICET, que transmitió en vivo desde el buque Falkor (too) hallazgos inéditos a tres mil metros de profundidad. Desde el simpático pepino de mar “Batatita” hasta la llamativa estrella “culona”, la fauna abisal se ganó un lugar en la curiosidad colectiva. Entre desfinanciamientos y desánimos, la ciencia argentina volvió a mostrar que todavía puede convocar, educar y despertar vocaciones. El mundo siguió en vivo horas y horas de sorpresas tan emocionantes como entrañables, reveladoras de la riqueza de nuestro lecho marino.

Y mientras todo eso ocurría, Zárate vivió el festival benéfico para el Hogar Sagrado Corazón del Hermano Marcelo. Durante el 8 y 9 de agosto, Los Palmeras, La Mancha de Rolando, La Zumada y otros artistas se subieron al escenario del Espacio DAM con la esperanza de financiar un nuevo espacio en el barrio El Mangrullo. La respuesta solidaria estuvo presente, pero la recaudación quedó lejos de la meta soñada. El objetivo sigue pendiente y el llamado a la comunidad permanece abierto, porque cuidar también es construir, aunque a veces el camino sea más largo de lo esperado.

En esta semana de contrastes —entre el fondo del mar y el fondo del sistema de salud—, Zárate vuelve a ser brújula. Desde el Hogar que cuida a quienes más lo necesitan, hasta las voces que amamantan en silencio, lo comunitario resiste. Y en cada transmisión, cada examen, cada hallazgo, late la pregunta que nos interpela: qué país queremos construir desde la vereda local.

Que tengan muy buen día.
AL QUE LE QUEPA EL SAYO…