Defensores Unidos recibirá el domingo a las 15:30, a J.J. Urquiza en un encuentro clave. El “celeste” viene de dos empates consecutivos y resignó los cuatro puntos que tenía de ventaja en la cima que ahora comparte con Central Córdoba. Por eso, debe ganar para no bajar de la punta.

Volver a levantarse. Algo que ya supo hacer hace algo más de un mes atrás, cuando sufrió esa dolorosa caída en Luján que parecía ser el principio del fin, pero que luego fue la cara opuesta y le dio a CADU un mandato en soledad por varias jornadas. Es cierto que ahora el elenco de Lema no viene de perder, de todas maneras, las últimas dos igualdades tuvieron una sensación similar. Principalmente porque los que venían por atrás aprovecharon con todo -esa situación- para alcanzarlo al “celeste” como el caso de Central Córdoba o de achicar cada vez más el margen como Argentino de Quilmes. Tras haber resignado esa ventaja de cuatro unidades, Defensores debe volver a ponerse firme para encarar la recta final del campeonato. Por eso, a tan sólo seis encuentros para el cierre de la temporada, CADU está con cierta obligación de reencontrarse con la victoria para no bajarse de la punta. Y esa oportunidad la tendrá este domingo en Villa Fox, donde a partir de las 15:30 estará recibiendo a un rival muy complicado como es J.J. Urquiza. Un adversario que también quiere prenderse en la pelea. Si bien el conjunto de Loma Hermosa está a 9 unidades, todavía tiene chances y quizás el domingo no salga a especular, sino a pelearle el cotejo de igual a igual a CADU, teniendo en cuenta que no tiene margen de error si pretende pelear el campeonato.
De todas maneras, CADU debe pensar más en CADU. O mejor dicho en tratar de recuperar el peso ofensivo que no tuvo en estos últimos dos partidos, donde no sólo no ganó, sino que tampoco pudo convertir. Más allá de las complicaciones que tiene Lema para rearmar fecha tras fecha su bloque defensivo por las sanciones (no tendrá otra vez a Laumann), está claro que la defensa supo tapar esos huecos y no padecer las ausencias. En cambio en ataque, el equipo sí sintió la falta de juego colectivo y también la eficacia para generar más situaciones o concretar las realizadas. Está claro que ya a esta altura, poco importará si CADU juega mal o bien, sino que la preponderancia estará en el resultado, cueste lo que cueste, teniendo en cuenta que sus rivales directos están afilados.








