Además de Washington y Canadá, firmaron Argentina, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Guyana, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago.

Efectivos armados afiliados a la Guardia Revolucionaria de Irán participan en el “Janfada” (“Sacrificio por Irán”), un ejercicio militar patrocinado por el estado, en Teherán, Irán, el 18 de septiembre de 2026. (AP Foto/Vahid Salemi)

Estados Unidos, Canadá y otros ocho países de América Latina y el Caribe alertaron este lunes de presuntos planes letales de Irán y de sus aliados armados en el hemisferio occidental. Los diez gobiernos lo hicieron en un comunicado conjunto, difundido por el Departamento de Estado. Condenan además operaciones de influencia que califican de hostiles y exigen a Teherán que las detenga de inmediato.

Además de Washington y Ottawa, firman Argentina, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Guyana, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago. El texto enumera esfuerzos hostiles que incluyen planes letales, recaudación ilícita de fondos, injerencia política y operaciones para reforzar redes terroristas, coaccionar a disidentes y comprometer procesos legales o administrativos. No cita ningún atentado, país ni persona.

Los países alertaron de presuntos “planes letales” y “operaciones de influencia maligna” de Irán en la región, mediante un comunicado conjunto. “Estamos unidos en nuestra determinación de proteger a nuestros países y a nuestros pueblos contra tales amenazas”, añaden en el texto.

“La República Islámica de Irán y sus representantes deben cesar estas acciones inmediatamente”, advierten los firmantes.

El único caso judicial reciente que ilustra esa categoría ocurrió fuera de la región. Un jurado federal de Brooklyn declaró culpable al paquistaní Asif Merchant de asesinato por encargo y de intento de terrorismo transnacional, según el Departamento de Justicia. El veredicto se conoció el 6 de marzo. El plan, frustrado por el FBI, buscaba atentar contra un político estadounidense durante la campaña de 2024. Merchant sostuvo ante el tribunal que actuó por presión de un enlace de la Guardia Revolucionaria, que le encargó el plan.

El comunicado sigue a la sexta reunión del Foro contra el Terrorismo Transnacional (CTTF), celebrada el 16 y el 17 de septiembre en Asunción y coorganizada por Estados Unidos y Paraguay. Washington creó el foro en 2019 como espacio de intercambio sobre amenazas de seguridad. La quinta reunión, en Budapest en abril, reunió a 35 gobiernos y acordó medidas como controlar visados, perseguir penalmente y sancionar, según el Departamento de Estado.

El documento llega en plena guerra. En junio de 2025, Israel e Irán se enfrentaron durante doce días, y Estados Unidos bombardeó el 21 de junio tres instalaciones nucleares iraníes. El 28 de febrero de 2026, Washington e Israel lanzaron una ofensiva conjunta contra Irán, y la muerte del líder supremo, Alí Khamenei, se confirmó horas después. El conflicto sigue abierto: el 23 de septiembre, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, rechazó ante la Asamblea General de la ONU la acusación de terrorismo.

El mapa regional también ha cambiado. Washington vigiló durante años los vínculos de Irán y de Hezbollah con Venezuela y Bolivia. Tras la salida de Nicolás Maduro del poder, el Gobierno interino de Delcy Rodríguez convocó el 28 de julio al embajador iraní para entregarle una nota de protesta. En Bolivia, el Gobierno de Rodrigo Paz cerró su embajada en Teherán y canceló un acuerdo militar firmado en 2023.

Argentina lleva la iniciativa jurídica. Designó terrorista a la Fuerza Quds el 17 de enero y a la Guardia Revolucionaria el 31 de marzo, medida que habilita sanciones financieras. Su justicia atribuye a Irán y a Hezbollah los atentados de 1992 contra la Embajada de Israel y de 1994 contra la AMIA, que dejaron 22 y 85 muertos respectivamente. El 21 de septiembre, un juez federal procesó a ocho cargos iraníes y de Hezbolá por este último.

Paraguay amplió en abril de 2025 a las organizaciones enteras de Hezbollah y Hamas las designaciones de 2019, que alcanzaban solo a sus alas armadas, y declaró terrorista a la Guardia Revolucionaria. Washington lo celebró y citó la Triple Frontera, que Asunción comparte con Argentina y Brasil. Brasil no firmó el comunicado, como tampoco México.