Fabricarán un vehículo tipo fórmula para una competencia internacional que evalúa tanto el rendimiento en pista como la gestión y el presupuesto.

La Fórmula SAE es una competición universitaria internacional.

Un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) lleva adelante un proyecto para construir un auto para participar de la competencia Fórmula SAE que se celebrará en Brasil en 2027, donde se medirán con otras cien casas de altos estudios.

Según el sitio web de la competencia, “la Fórmula SAE es una competencia de educación en ingeniería que requiere la demostración del rendimiento de los autos tipo fórmula en una serie de eventos, tanto fuera de la pista como dentro de la pista contra el reloj”.

El equipo de la UNLaM está conformado por trece estudiantes de ingeniería mecánica, dos de ingeniería informática, tres de ingeniería electrónica y dos de ingeniería industrial. La primera presentación del prototipo del auto es este año, en fecha todavía a confirmar, y la segunda en 2027.

En la competencia hay tres categorías: combustión, híbrida y eléctrica. La universidad está compitiendo por la eléctrica. Y la primera etapa de la creación del vehículo es tener terminado el chasis junto a otras partes del vehículo. “Básicamente, para febrero queremos poder empujar el auto y que se mueva en la dirección que queramos”, explicó el profesor.

La segunda etapa será la conformación del motor, y la tercera etapa es el establecimiento de la parte eléctrica. La evaluación no se basa únicamente en el diseño, construcción y prueba del vehículo, sino también en la habilidad para gestionar el proyecto, presupuestarlo, comunicarlo y gestionar sus recursos.

“La obtención de sponsors es parte del proyecto. Algunos nos han ayudado con elementos fundamentales, como bulones o softwares de diseño. Sin embargo, desde la universidad nos han ayudado dándonos recursos y el espacio en sus instalaciones”, expresó Faks.

En la puesta a prueba del vehículo tipo fórmula, la cual será evaluada por el jurado, va a haber una prueba de frenado, de aceleración, de suspensión, de autonomía y de diseño. Es por eso que los alumnos decidieron elegir un piloto: Sebastián Pulice, estudiante de ingeniería electrónica de tercer año que representará al equipo.