Por Eduardo Rivas – Según informa la Revista La Tecla, y de la cual no ha habido aclaraciones públicas, el Concejo Deliberante que quedará constituido tras la nueva conformación surgida como consecuencia de las elecciones del pasado octubre, tendrá cuatro bloques partidarios, según informara el presidente del Cuerpo, Ariel Ríos.
Lo curioso es que la primera minoría sería la oposición, aun habiendo obtenido poco más de la mitad de los votos que obtuvo el Frente de Todos, aunque la perla de la historia es que esta fuerza se disgregará en, al menos, 3 bloques. Nuevo Zárate contaría con 5 ediles, al igual que las variantes del peronismo, mientras que el Frente Renovador, que bien podría redenominarse el Frente Morán, tendría 2 legisladores, papá e hija Morán.
Si compartieron plataforma electoral, propuestas, lista y boleta, ¿qué es lo que motiva que los integrantes del Frente de Todos conformen tres bloques diferenciados? ¿Es que era solo un frente electoral y lo único que compartían era la candidatura a Intendente? ¿Es que el peronismo y el moranismo buscan tener autonomía para negociar su accionar en el Concejo Deliberante? ¿Cuál es la fuerza política del Intendente Municipal que contará tan solo con el 25% de apoyo en el Concejo Deliberante?
Hasta el momento el Concejo Deliberante no ejerció como tal y fue tan solo un paso burocrático en el trámite de la generación de normas locales, donde oficialismo y ‘oposición’ actuaban como un todo homogéneo, donde como el tero, ponen el grito en un lado… y el huevo en otro.
¿Cuál es la razón de ser de este proceder entonces?
¿Será que al armar bloques por separado pueden tener una estructura burocrática a costas de los vecinos? No queda muy en claro la diferencia entre bloque e interbloque… salvo esta pequeña diferencia de estructura propia de personal.
Pero entonces… ¿por qué presentarse como un todo cuando en realidad es una suma de partes? ¿Es que con la unión temporal se consigue más que si se fuera por separado? Según las matemáticas sí, pero esto es política, no matemática.
No queda en claro entonces cómo va a ser la convivencia entre el Ejecutivo y el Deliberativo, porque hasta ahora Cáffaro lograba tener cohesión en las fuerzas porque quedaba en claro que nadie podía disputarle el poder ante su intención de volverse a postular, pero ahora todo cambió.
Mañana sábado al mediodía, tras la asunción de Osvaldo Cáffaro como Intendente Municipal por cuarto y, según la ley vigente, último período, comienza además de su nueva gestión de gobierno la carrera por la candidatura a Intendente para 2023, y entonces quizás el todos de hoy no sea el mismo y haya que posicionarse y diferenciarse para poder quedar mejor parado de cara a lo que viene.
Mientras tanto, los hechos demuestran que lo que se presentó como frente de Todos fue una estafa a la ciudadanía, puesto que no era más que un rejuntado para un objetivo concreto, que Osvaldo Cáffaro fuera reelecto, el resto… el resto ya se verá.






