
Por Daniel A. Vogel – Buen día, buen domingo para todos en esta hermosa mañana dominical la que despide al mes de noviembre, como tal.
Una mañana que se presenta con alta temperatura y en el marco de una sequía que nos está poniendo al borde del precipicio en lo que tiene que ver con nuestra principal fuente de ingreso de divisas al país, que es el campo. Millones de hectáreas que no se sembraron por las lluvias que no llegan y por las que corremos el peligro de perder productividad, que se verá seriamente reflejado en los ingresos que el país recibe cada año desde el agro, en el 2023.
Una sequía que nos pone en alerta y nos hace sentir y tener que reconocer la vulnerabilidad que tenemos a la hora de evaluar las consecuencias del daño ambiental que los humanos hemos hecho de nuestra naturaleza, la que era perfecta.
Pero este domingo, también podemos decir los argentinos que ayer tuvimos una “lluvia deportiva en Qatar”, que la sequía con la que arrancamos el Mundial 2022, recibió un reavivamiento producto de los últimos 30 minutos del partido que le ganamos a México, porque la primera hora fue horrible en el rendimiento del equipo nacional, reavivados en los últimos minutos con dos golazos, 1 de Lionel y otro de Enzo.
Qué bueno sería que la sequía natural que nos está dañando tanto, podría ser resuelta con un par de jugadas magistrales como el remate de media distancia de Messi o como el gran gol de Fernández que, nos dieron tanta alegría futbolística en el día de ayer, para seguir ilusionados con la posibilidad de clasificar a octavos.

Y sequia local.
Hoy a las 10:00 de la mañana se anunció que se jugaría un gran partido de reencuentro de los jugadores históricos del CADU y el campeón…. a esa hora la cancha era regada -¿para disimular la sequía?-
No había un alma en las tribunas.
¿Qué pasó que se realizó pobre y tan fríamente este anuncio oficial del Club en sus páginas?
Lamentablemente, todo indica que ya no habrá grandes festejos oficiales en el Gigante Losinno del Campeonato obtenido, ni reconocimientos para los Históricos, y que, en definitiva, como la gran mayoría de la familia Celeste esperaba y la hinchada cantó, no se va a dar la gran vuelta en Villa Fox, por el ascenso a la segunda categoría de AFA.
Faltarán las lluvias entonces para el Campo, para la economía del País y su pueblo, para el Seleccionado de Fútbol y en Zárate también, para que podamos crecer y cosechar buenas experiencias en todas las nuevas etapas por vivir.
AL QUE LE QUEPA EL SAYO…









