Por Daniel Armando Vogel – Hola, buen día y buen domingo para todos. Este fin de semana el calendario nos propone una fecha que trasciende fronteras, ideologías y generaciones: el Día Internacional de la Mujer, una jornada que invita no sólo a saludar o celebrar, sino también a reflexionar sobre el papel fundamental que las mujeres han tenido y tienen en la construcción de nuestras sociedades.
Porque detrás de cada familia, de cada escuela, de cada hospital, de cada comercio o de cada proyecto comunitario, siempre hay mujeres sosteniendo silenciosamente gran parte del entramado social. Madres, trabajadoras, profesionales, docentes, voluntarias, dirigentes. Mujeres que, con esfuerzo cotidiano, empujan la historia hacia adelante.
Y en ese reconocimiento también aparecen ejemplos cercanos que nos llenan de orgullo. Esta semana una joven zarateña volvió a demostrar que el talento y la determinación no tienen fronteras. Hablamos de Romina Baigorria, quien representó a la Argentina en el Campeonato Mundial de Natación en Aguas Heladas disputado en Oulu, Finlandia, uno de los desafíos más extremos del deporte internacional.
Allí, compitiendo en aguas cercanas al punto de congelación y bajo temperaturas ambientales bajo cero, la nadadora logró un notable sexto puesto mundial en los 450 metros libres, además de ubicarse entre las mejores del planeta en distintas pruebas del certamen que reunió a casi dos mil competidores de cincuenta países.
Detrás de ese resultado hay entrenamiento, disciplina y una enorme fortaleza mental desarrollada junto a su entrenador Guillermo Nizoli, pero también el ejemplo de una mujer joven que se anima a desafiar límites y que, desde Zárate, proyecta su esfuerzo al mundo.
En el plano local, la semana también dejó noticias importantes vinculadas con el cuidado de la salud de las mujeres. En la localidad de Lima se presentó el mamógrafo de última generación que comenzará a funcionar en la Unidad Sanitaria “Dr. Aurelio Aleotti”.
El equipamiento fue gestionado en su primer viaje en 2024, por el intendente Marcelo Matzkin durante su participación en Viena, Austria, en reuniones y paneles organizados por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA / IAEA), en el marco del encuentro internacional de ciudades que albergan instalaciones nucleares.
Esta incorporación permitirá fortalecer en Lima —donde funcionan las dos centrales nucleares del partido de Zárate— la detección temprana del cáncer de mama, una herramienta clave para la prevención y el cuidado de la salud femenina.
Mientras tanto, el escenario internacional vuelve a recordarnos que el mundo atraviesa momentos de enorme tensión. Hace apenas una semana se desató una nueva escalada bélica en Medio Oriente, un conflicto que vuelve a encender alarmas globales por sus consecuencias humanitarias, políticas y económicas.
Los enfrentamientos entre distintas potencias de la región ya han dejado miles de víctimas, desplazamientos y una creciente preocupación internacional ante el riesgo de que la guerra escale aún más. Cada vez que se abre un frente bélico, la humanidad vuelve a enfrentarse con la fragilidad de la paz.
En ese mismo contexto de tensiones internacionales, la semana también tuvo para la Argentina un hecho de fuerte repercusión: el regreso al país del gendarme Nahuel Gallo, quien había permanecido retenido durante 448 días en Venezuela en un episodio que generó preocupación tanto en el Gobierno como en la opinión pública.
Tras gestiones diplomáticas y negociaciones reservadas, finalmente el efectivo de Gendarmería Nacional pudo regresar a suelo argentino, cerrando así un capítulo que mantuvo en vilo a su familia durante meses. Su retorno fue recibido con alivio y con una fuerte carga simbólica: la de un servidor público que, después de atravesar una situación compleja lejos de su país, pudo volver a casa.
El propio Gallo contó luego que durante su cautiverio, junto a otros extranjeros, cantaban el Himno Nacional y hasta intentaba recrear la bandera argentina derritiendo jabones para formar los colores celeste y blanco.
“Aunque me la borraban, la volvía a hacer una y otra vez. Me hacía sentir más cerca de mi patria”, relató. Un gesto simple, pero profundamente humano.
Y en ese mismo espíritu de reconocimiento, Zárate también tuvo sus propios espacios de encuentro en el marco del Día Internacional de la Mujer.
El pasado viernes, en Plaza Mitre, la Secretaría de Salud del Municipio, con el acompañamiento del área de Políticas de Género, convocó a una jornada dedicada a la salud de la mujer, con actividades de prevención, información y concientización.
Las actividades continuaron este domingo con un nuevo encuentro en el Paredón Rosa, donde el Municipio cerró la jornada con una convocatoria que reunió a mujeres de todas las edades en un espacio de participación, diálogo y actividad física. Charlas, encuentros y hasta una animada clase de zumba formaron parte de una tarde que buscó celebrar, reconocer y fortalecer el rol de las mujeres en la vida social de la ciudad.
Y así transcurrió esta semana que nos deja postales muy distintas: mujeres que inspiran y empujan la sociedad hacia adelante, una joven deportista que desde Zárate proyecta su esfuerzo al mundo, avances en materia de salud pública, conflictos internacionales que vuelven a recordarnos lo frágil que puede ser la paz y también historias que, como la del gendarme argentino que logró volver a casa, devuelven algo de calma en medio de tiempos tan convulsionados.
Quizás por eso, más allá de las noticias y de los acontecimientos que se suceden día a día, siempre conviene detenernos un momento para pensar hacia dónde queremos ir como comunidad y como país. Una sociedad donde el esfuerzo tenga valor, donde el talento encuentre oportunidades y donde la convivencia y el respeto sigan siendo el horizonte al que aspiramos.
Si algo nos enseñan las mujeres que empujan la historia es que el futuro no se construye con gritos, sino con trabajo, respeto y perseverancia.
Que tengamos una bendecida semana.
AL QUE LE QUEPA EL SAYO…











