HÁGANSE CARGO

Por Eduardo Rivas – Como contáramos días atrás, el análisis de la Rendición de Cuentas permite conocer cuáles son las prioridades reales del Gobierno Municipal a la hora de destinar el dinero de los contribuyentes, y si bien lo presentado por la Administración de Osvaldo Cáffaro al Concejo Deliberante es parcial e incompleto, permite arrojar algo de luz sobre algunas cuestiones. Desconocemos si los concejales solicitaron la entrega de la documentación faltante que obliga la normativa legal.

Decimos que es parcial porque la información está desagregada hasta el nivel de programa, pero no sabemos para qué se utilizó en el programa, puesto que informar que en la Administración, Control y Gestión de la Secretaría de Seguridad se gastaron $499.090,00 que no estaban presupuestados en productos alimenticios no dice mucho, lo importante es saber en qué condiciones, para quién y en qué cosas se gastó ese medio millón de pesos. No es lo mismo que se haya gastado en viandas para el personal que en catering para las fiestas clandestinas de las que participa el Secretario de Seguridad Alejandro Cimiotta. Como diría el poeta, no es lo mismo, ni es igual.

Decimos que es incompleta porque el Municipio no puso a disposición de la ciudadanía ningún material para conocer en qué se gasta el dinero del pueblo y la Secretaria del Concejo Deliberante remitió a los concejales solo una parte de la documentación que el Ejecutivo debe presentar.

En  principio no se remitió la documentación que justifica las transacciones entre las distintas partidas municipales, falta el archivo con la Cuenta Corriente Proveedores que permite saber, entre otras cosas, a quién contrata el Municipio para hacer sus obras públicas, a quién le compra, a qué medios de comunicación le otorga pauta publicitaria, a qué funcionarios públicos les paga de manera ilegal, como ocurriera en la Rendición de Cuentas de 2019 con Juan Manuel Arroquigaray y Rosana Núñez, entre otros.

Pero aun así, y con las limitaciones que estas cuestiones imponen, es posible analizar algunos de los gastos del Municipio durante el último año.

Inicialmente hay que decir que el municipio gastó un 7,1% más del dinero que estaba previsto gastar y que, como era de prever, hubo un gran cambio de partidas reasignadas ante la eventualidad que se vivió, y aún se vive, en 2020.

Sin embargo hay cuestiones que son difíciles de comprender, habrá que ver si son sencillas de explicar.

El primer dato que salta a la vista y llama la atención y nos preocupa es que si bien hubo áreas que vieron incrementados sus presupuestos y otras que lo vieron disminuido, no es la Secretaría de Salud la que tuvo para disponer más dinero que el previsto sino la Secretaría de Hacienda, ya que en el apartado de Amortizaciones de la Deuda, se destinó un 59,7% más que lo presupuestado, lo que hizo que el gasto total de la Secretaría de Hacienda fuera un 21,8% más alto de lo previsto.

Además, hasta el Concejo Deliberante ha gastado un 4,9% más que lo que tenía presupuestado originalmente, impulsado fundamentalmente por las alzas de un 91,1% en Mantenimiento, Reparación y Limpieza… cuando las sesiones fueron (casi) todas virtuales, y un 92,1% en Publicidad y Propaganda, cuando curiosamente este análisis se puede hacer pese a que el Concejo Deliberante no ha dado a publicidad la documentación correspondiente a la Rendición de Cuentas del año 2020.

Otro dato sorprendente es que la Secretaría de Salud solo haya incrementado su presupuesto en apenas un 3,8%, o sea un porcentual menor que el Concejo Deliberante, cuando por la emergencia sanitaria era el área que debía realizar las compras directas relacionadas con la pandemia, tal como lo había aprobado el mismo Concejo Deliberante. El Decreto que declaraba la emergencia sanitaria establecía que debían darse a publicidad las compras realizadas, cosa que nunca se hizo, y que en la oscuridad de los hechos genera más dudas, puesto que no parecen haber pasado por la Secretaría de Salud dichas compras. ¿Cómo se hicieron? ¿Cuántas fueron? ¿A quién se le compró? ¿Qué se compró? ¿Cómo se compró?

Pero no son las únicas curiosidades, también resulta particular que para Modernización del Estado se habían previsto para 2020 el exorbitante monto de $45.200,00, y en un año que se caracterizó, entre otras cosas, por la modernización forzada y urgente, el Municipio no haya gastado absolutamente nada de lo presupuestado, o al menos así lo manifiestan en la Rendición de Cuentas en el apartado correspondiente a Modernización del Estado y Políticas Públicas.

Aunque quizás lo más llamativo, e indignante, es que dada la realidad que vive Zárate respecto a la inseguridad, que golpea día a día a los vecinos, en 2020 el Municipio de Zárate gastó en seguridad menos dinero que el que tenía disponible. Al presupuesto de Seguridad le quitaron $10.823.205,40 que fueron a parar a otra área del gobierno, área que desconocemos porque no se informaron las transacciones entre partidas. Sería interesante que las autoridades municipales, con el Intendente Osvaldo Cáffaro y el Secretario de Seguridad Alejandro Cimiotta expliquen qué era más importante que la seguridad de los vecinos que decidieron quitarle este dinero. ¿Habrá ido a Salud? ¿Habrá ido al básquet donde se gastaron $ 19.835.435,50 durante 2020?

Por eso es importante la presencia de los funcionarios públicos en el recinto del Concejo Deliberante, junto a los veinte concejales, respetando los protocolos vigentes, para que den todas las explicaciones que sean necesarias, porque los números presentados por el Departamento Ejecutivo generan más dudas que certezas. Ah! Para quienes crean que no se puede hacer la reunión por ser en un ámbito cerrado y la cantidad de gente, si quieren hacer las cosas bien, las pueden hacer bien. Que sesionen en el anfiteatro de la Plaza Italia, en el Parque Urbano o en la Costanera Eduardo Buscaglia o Luis Rocha, pero sesionen, pidan explicaciones, bríndenlas y den la cara ante los vecinos.

Expliquen en qué se gastó su dinero y por qué se establecieron las prioridades que decidió el gobierno de Osvaldo Cáffaro.

Por qué le dieron al Programa Básquet para todos más dinero que lo que le quitaron a la Secretaría de Seguridad.

Por qué Zárate Basket gastó en un año marcado por la pandemia y el aislamiento, el equivalente a 20 respiradores.

Y si están convencidos que hicieron lo correcto, explíquenlo y asuman la responsabilidad.

Den la cara.

Háganse cargo.