Desde el Ministerio de Salud bonaerense subrayan la importancia de tener ciertos cuidados y hábitos para que esta combinación, primavera y salud, tenga beneficios concretos.

La primavera viene acompañada de las molestias que generan las alergias respiratorias.

La primavera es la estación más linda y que más impacta en la salud positivamente, ya que el cambio de clima, de frío a templado, y el incremento en las horas de luz y de sol tienen fuerte incidencia en el estado de ánimo y en cuestiones biológicas como la mejora de los niveles de vitamina D, entre otros procesos.

En esa línea, desde el Ministerio de Salud bonaerense subrayan la importancia de tener ciertos cuidados y hábitos para que esta combinación, primavera y salud, tenga beneficios concretos.

Para agendar:

  • Si pasás tiempo al aire libre, usá protector solar para protegerte del sol y repelente para prevenir picaduras de mosquitos.
  • Usá preservativo en tus relaciones:  de manera cuidada y responsable
  • Si vas a tomar alcohol, no manejes. Para no alcanzar estados de embriaguez peligrosos, intercalá siempre la bebida elegida con vasos de agua. Si hay una emergencia comunicate al 107 o 911.
  • Cualquier estación es buena para dejar de fumar. En la Provincia hay 140 espacios gratuitos de acompañamiento médico y psicológico.

Las alergias estacionales

La llegada de la primavera provoca cambios físicos y emocionales en el organismo debido al aumento de las horas de luz y la subida de las temperaturas. Muchos de estos efectos son positivos, pero esta estación también enciende luces de alerta entre alérgicos y asmáticos.

En tanto, en los últimos tiempos, personas que nunca tuvieron afecciones respiratorias desarrollan una alergia estacional vinculada a la contaminación de las ciudades y el cambio climático. Ante algún síntoma como aumento de mucosidad, estornudos, tos seca o silbido en el pecho que dificulta levemente la respiración, consultar un especialista o médico clínico, para que esto no se convierta e n un problema crónico.

  • Alergias estacionales: Rinitis, conjuntivitis y crisis de asma provocadas por la mayor circulación de polen en el aire.
  • Afecciones en la piel: Dermatitis, urticaria y mayor sensibilidad cutánea debido a la exposición solar y factores ambientales.

Por Ana Roche (dib)