Volvimos a Melbourne (Australia) para hablar con un colaborador y amigo de Multimedios EL DEBATE quien, con sus columnas y aportes nos ha enriquecido durante años con su opinión como counsellor (consejero), en muchas situaciones de la vida. Durante seis semanas se impuso una nueva cuarentena en su cuidad con hasta el “toque de queda” por las noches. Quisimos conocer cuál es la realidad por aquellos lugares tan alejados y recibir algo más, en estos momentos tan especiales. CON AUDIOS

Empezó contándole al conductor de Con Zeta y a la audiencia de radio EL DEBATE, que “Acá en Melbourne (Australia) nunca se usó el “toque de queda” pero, ahora lo empezaron a implementar por la noche, para que se pueda cumplir lo que viene siendo la cuarentena”.
“Pero -amplió la situación- el problema que hubo unas cuantas contradicciones de parte del gobierno estatal aquí en el estado de Victoria y diversas contradicciones llevó a que la gente perdiera un poco la confianza en cuanto a lo que ellos estaban haciendo”.
“En la parte norte de Australia -continúa describiendo la situación allá- hubo algunos casos y obviamente todavía estábamos en verano y acá la gripe pega bastante fuerte en invierno, pero como contaba solo hubo un pequeño brote”.

Entonces Ricardo Igic explica la situación política “Incluso el gobernador cometió un error muy grande en cuanto a la marcha que hubo que fue una protesta en cuanto a lo del racismo y en el medio de cuarentena él permitió que esa marcha se realizara y eso generó algunos rebrotes”.
“Esto que está pasando no es una situación ideal, por muchas razones los seres humanos estamos hechos para poder comunicarnos, también para poder contactarnos con lo que es el mundo exterior y tenemos oídos para escuchar, ojos para ver”.

El counsellor (consejero) argentino radicado hace décadas en Australia amplía “Los 5 sentidos que tenemos están hechos para que nosotros podamos recibir y dar información, así que desde el momento que se nos aísla y que estamos solos, al perder esa oportunidad de comunicar cosas y recibir. Y en esos momentos -deja claro- uno comienza a escuchar su propia información y a escucharse a uno mismo y eso, en muchos de los casos no es algo bueno”.
Describió la cultura australiana con estos conceptos “El gobierno federal de Australia ha tomado medidas para apoyar a la gente de una forma monetaria para los que están con problemas, por haber perdido su trabajo o si el trabajo les está bajando”.

Aquí a la gente australiana le gusta tener las cosas estables, a nosotros no nos gustan las sorpresas y muchas de la gente que vienen a Australia y dejan su cultura es porque quiere mantener a su familia estable principalmente” -completó.
Le preguntamos cómo seguirá el mundo post pandemia “Mirá -nos dijo-, teorías conspirativas hay muchas sobre que va a pasar después de todo esto, a esas teorías uno las puede ver y analizar… entonces -redondea- le vamos a encontrar a esas teorías que algunas van a tener mucho sentido, pero siempre vistas de distintos puntos de vista de acuerdo a la inclinación de cada uno”.

Para mí lo que diga siempre depende del lugar del mundo y de la cultura porque no en todos los lados del mundo pasa y no es lo mismo entonces si se habla de Argentina… se puede decir que va a ver un fuerte impacto de pobreza, entonces para concluir esto es como un terremoto y cuanto más grande sea la escala, más difícil va a hacer repararse” ensayó Igic.
Por último, dejó un mensaje a todos los oyentes de radio EL DEBATE asegurando que “Los humanos, somos seres espirituales por empezar, estamos en un cuerpo que vivimos, pero somos seres espirituales y como tales, también tenemos necesidades que tienen que ser atendidas” destacó y completa, “porque uno atiende sus necesidades físicas y emocionales, pero, también debemos atender lo espiritual” explicó.

Y se despide asegurando que “en estos momentos en donde hay una nube pesada de negativismo, el hombre interior tiene que estar fuerte y tenemos que buscar también, estar fuertes de adentro, para poder hacerle frente a lo de afuera” dijo respecto a la necesidad de enfrentar la Pandemia con entereza física, moral y espiritual.







