El cerebro es mucho más que un órgano: es el órgano vital que define la identidad, la memoria, las emociones, los movimientos y los pensamientos de las personas, es el centro de comando de sus vidas.

Enfermedades neurológicas: una carga creciente

En Argentina, se estima que más de 350.000 personas viven con algún tipo de demencia, como el Alzheimer; más de 100.000 tienen enfermedad de Parkinson; y se producen alrededor de 126.000 accidentes cerebrovasculares (ACV) por año, lo que representa una de las principales causas de muerte y discapacidad en adultos.

Además, millones de personas conviven con migrañas, epilepsia, esclerosis múltiple y otras enfermedades del sistema nervioso central, muchas de las cuales tienen un fuerte impacto en la calidad de vida, pero que pueden prevenirse o tratarse mejor con un diagnóstico oportuno.

Signos de alerta: cuándo consultar

Estar atentos a ciertos síntomas puede marcar la diferencia. Algunos signos de alarma incluyen:

  • Pérdida súbita de fuerza en una parte del cuerpo
  • Alteraciones en el habla, el lenguaje, la visión o el equilibrio
  • Convulsiones
  • Dolores de cabeza nuevos o intensos

Cambios en la memoria, el ánimo o el comportamiento

Ante cualquiera de estos síntomas, es fundamental consultar a un profesional. El diagnóstico precoz permite implementar estrategias de tratamiento eficaces y reducir secuelas.

¿Podemos proteger nuestro cerebro?

La buena noticia es que sí. Numerosos estudios científicos demuestran que ciertos hábitos tienen un efecto protector sobre la salud cerebral y ayudan a prevenir el deterioro cognitivo:

  • Actividad física: al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico. Mejora la circulación cerebral y promueve la neuroplasticidad
  • Dieta equilibrada: rica en frutas, verduras, pescados y frutos secos. La dieta mediterránea es una de las más recomendadas
  • Sueño reparador: dormir entre 7 y 8 horas por noche favorece los procesos de memoria y limpieza cerebral
  • Manejo del estrés: el estrés crónico puede afectar la memoria y acelerar el envejecimiento cerebral. Técnicas de respiración, mindfulness y psicoterapia son herramientas útiles
  • Control de factores de riesgo: mantener bajo control la presión arterial, el colesterol, la glucemia y evitar el tabaquismo es clave para prevenir ACV y otras afecciones neurológicas

Cerebro joven por más tiempo

La prevención del envejecimiento cerebral comienza mucho antes de la vejez. Estimular la mente con lectura, juegos, aprendizaje de nuevos idiomas o instrumentos musicales, mantener la vida social activa, tener hobbies y evitar el aislamiento son pilares fundamentales para conservar la agilidad mental a lo largo de los años.

Pablo A. López (MN 105.286). Médico especialista en medicina interna y neurología. Hospital Alemán