Juan Velázquez se define como “un trabajador de cada día” porque afirma que “no me queda otra…, tengo que estar arriba del auto siempre porque vivo del día a día”. Quisimos saber a 190 días de la cuarentena zarateña, como los ha tratado y trata la situación, tanto laboral como de seguridad a los remiseros y taxistas de Zárate. Fue entrevistado en el programa Con Zeta de radio EL DEBATE y dijo “Se cayó el trabajo y aumentó la delincuencia”.

El paisaje es repetitivo, paradas con autos afuera y taxistas adentro esperando pasajeros que casi no hay.

Cuenta el taxista zarateño Juan Velázquez que les pasó desde el 20 de marzo a la fecha “Al principio cuando empezó todo se restringió mucho… fue complicado, pero nosotros en ningún momento dejamos de trabajar, porque cuando empezó la pandemia, fuimos los primeros en pedirle al municipio poder seguir trabajando, porque somos un servicio esencial” explicó.

Ahora en el presente dice que “El trabajo levantó un poco, por la sencilla razón que ahora podemos llevar dos pasajeros y por lo menos, podemos mover un poco más en negocio del taxi” dice contento Juan.

Cuenta Velázquez que a principio de la cuarentena “Le hicimos un pedido (Municipio) para loes compañeros que tenemos que pasando los 60 años y que necesitaban alguna ayuda y consideraron nuestro requerimiento”.

CONTAGIOS

Luego hablamos de las medidas de seguridad que tiene en relación a los contagios arriba del taxi “Nosotros generalmente tenemos clientes habituales y la gran mayoría de ellos lo conocemos bien, y nos cuentan en confianza si les ocurrió algún caso en su familia, automáticamente ellos nos avisan, pero siempre nos y los cuidamos, cada dos pasajeros desinfectamos el auto con lavandina” describe el tachero zarateño y afirma si bien ellos están “en contacto constantemente con plata, y lo que nos sirve nosotros siempre es el alcohol en gel y lavandina para las manijas del auto y las puertas, ya hace 6 meses -dice orgulloso- que arrancamos a trabajar en la pandemia en nuestra agencia, y nunca hubo ni un contagio”.

LA PARADA, COMPLETA DE AUTOS Y LA GENTE CAMINA, NO LOS TOMA.

Le consultamos sobre la situación financiera de los que no pueden trabajar o, de aquellos que se le vio reducido el trabajo al 10% “Nosotros hace rato que estamos con la misma unidad porque, lamentablemente bajo el poder adquisitivo, entonces no hemos tenido la suerte de poder cambiar el auto, y la verdad que no sé cómo han quedado financieramente, quienes estaban pagando una cuota” de un auto nuevo o plan de ahorro.

INSEGUIRAD

Le preguntamos por la seguridad delictiva, y asegura “Es increíble cómo creció la delincuencia. Y es increíble también -agrega y critica- como los que tienen que gobernar no lo hacen bien, nosotros (remiseros y taxistas- con el tema de la delincuencia y la inseguridad que vivimos en todos los barrios y a cualquier hora, lo que hicimos es enviarle una nota al municipio, exigiéndoles la forma en la que queríamos que sean los operativos con la prevención” describe Juan.

Velázquez añade “A los delincuentes ya no le importa donde se encuentren ni a la hora, a la forma de hacer el acto ilegal…  no les importa, están jugados porque dónde estén ellos, van a cometer el acto igual” y concluye “Porque con la seguridad y la salud no se jode, no se bromea…  con esas cuestiones no podés hacer política, tenés que prevenir y actuar” manifestó.

Y Juan, si es cómo nos cuenta, que no hay prevención que no ven policías en las calles ¿Cómo se protegen?

Mirá -asegura Velázquez “Cuando nosotros trabajamos en el taxi, si el pasajero no es cliente que nos llama para hacer un viaje, o es una persona con cara rara o sospechosa, no lo hacemos subir al auto, ni aunque tenga y nos muestre la documentación, porque nosotros preferimos perder un viaje y no arriesgar la vida” asegura que “hacemos por portación de rostro, por la cara del que dice ser un pasajero” y termina con el relato: “Prefiero que se enoje abajo porque no lo llevo, que arriba ya que hasta con una lapicera le han robado a compañeros”..

EL FUTURO

TAXIS PARADOS Y TAXISTAS ADENTRO ESPERANDO PASAJEROS.

Como vio el tema pandemia “Lo que hizo el intendente al principio de cerrar Zárate fue muy bueno, ahora después se abrió y se empezó a contagiar todo el mundo” aseguró y dice que escucha mucho a la gente por su estado emocional “El auto del taxista o remisero es como un confesionario, yo siempre hablo cuando el pasajero habla y si no me mantengo callado, las conversaciones son muy variadas de todos los temas”.

Destaca la tarea que cumplen en la sociedad “Nosotros también hacemos servicio a gente mayores que viven solos, ellos (jubilados y solos) nos llaman para que le compremos los medicamentos o para que le compremos mercadería o los llevemos a cobrar” y termina creyendo que post pandemia será difícil porque “La gente le va a costar ser de otra manera cuando termine todo porque, hay problemas económicos, hay problema de pandemia y muchos más actualmente como la inseguridad, pero así como también salimos de un montón de cosas en Argentina y se ha podido seguir adelante” completa y termina “ Yo creo que con esfuerzo, esto se va a poder superar”.

Imagen de la tarde de sábado en pleno centro de Zárate. Nadie, muchos autos esperando pasajeros…