
Una investigación realizada por kinesiólogos en la localidad bonaerense de Mar del Plata reveló que el uso excesivo de los dispositivos electrónicos táctiles, tales como celulares y tablets, puede afectar el desarrollo psicomotriz de los niños pequeños, y la coordinación visomanual (ojo y mano), lo que repercute en el aprendizaje de la lecto-escritura, maduración cognitiva, comprensión textual y hasta destreza corporal.
De acuerdo a muestras relevadas en distintas instituciones marplatenses por la licenciada en kinesiología, especialista en la actividad psicomotora e integrante del Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires (CoKiba), Daniela Gigli, más de la mitad de los niños (55%) tiene algún desfasaje en la coordinación visomanual (ojo y mano) provocada por el uso excesivo de la tecnología.
“Hoy en día vemos que uno de los factores principales que dificulta que los niños no adquieran un desarrollo grafomotor adecuado, es la masificación y el uso sin límite de los avances tecnológicos”, sostuvo.
“Los celulares, tablets, compus y dispositivos (táctiles) para juegos electrónicos sólo permiten la ejercitación de la mano y en particular del pulgar, dejando de lado aquellas destrezas motoras necesarias para la escritura. Esto conlleva además, a que la acción, exploración e imaginación en el pequeño se manifieste en forma escasa o nula”, aseguró Gigli, encargada del área infantil del Servicio de Atención Temprana del Centro Conin Mar del Plata y kinesióloga matriculada.
LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA, LA CLAVE
Según los expertos, los primeros años de vida en el ser humano son decisivos en la formación y el desarrollo de la inteligencia, personalidad y el comportamiento social que alcanzará el niño en los años venideros. Por lo que al momento del ingreso al sistema escolar, debe poseer un nivel de desarrollo físico, psicológico y social que le permita enfrentar adecuadamente esa situación y sus exigencias.
La motricidad es uno de los núcleos básicos que contribuyen al desarrollo global e integral. Es el soporte de aprendizajes escolares propios de edades tempranas que, de no desarrollarse a su debido momento, repercuten negativamente para alcanzar los niveles de madurez.
“Nuestro rol como kinesiólogos en el área psicomotriz radica principalmente en estimular, mantener y potencializar el desarrollo integral de los niños, abarcando sus áreas perceptual, psicomotriz y socio afectiva”, añadió -para concluir- Gigli.









