El equipo zarateño Vuelta del Este, con Fabián Escutia como piloto y Gustavo “Tato” González como navegante, tuvo un debut sobresaliente en una categoría de nivel nacional del rally raid. En el Desafío Ansenuza, disputado en Villa Ojo de Agua, Santiago del Estero, ganó la tercera fecha del campeonato y terminó segundo en la cuarta, en ambas competencias, entre las camionetas inscriptas.

La actividad se desarrolló durante cuatro jornadas, entre el jueves 1 y el domingo 4 de octubre. La primera competencia correspondió a la tercera fecha del campeonato y se disputó jueves y viernes. Allí, Escutia y González consiguieron quedarse con la victoria, superando ampliamente el objetivo que se habían planteado antes de la largada: simplemente completar el recorrido en su primera participación dentro de esta categoría.
El sábado y domingo llegó la cuarta fecha del calendario, bajo la modalidad maratón, una experiencia especialmente exigente porque las tripulaciones deben afrontar parte de la competencia sin el acompañamiento de la asistencia. Luego de un control de paso y una instancia para recargar combustible y realizar las tareas permitidas, los equipos continuaron hasta un vivac preparado por la organización, donde pasaron la noche para retomar la carrera al día siguiente.

En esa segunda competencia, el equipo de Zárate volvió a ser protagonista y finalizó segundo, completando así un fin de semana extraordinario: una victoria y un segundo puesto en sus dos primeras participaciones en la categoría.
Dentro de ese resultado, la tarea de Gustavo “Tato” González tuvo un papel determinante. El navegante consiguió validar el 100 por ciento de los waypoints de las cuatro etapas, una exigencia fundamental en el rally raid y uno de los aspectos que el propio Escutia destacó especialmente al evaluar la actuación de su compañero.
“Me saco el sombrero”, expresó el piloto al referirse al trabajo de González, a quien además buscó transmitir tranquilidad frente a algunos errores que el navegante considera que pudo haber cometido durante la competencia. Para Escutia, esos detalles quedan ampliamente compensados por la precisión y el rendimiento general de la navegación.
El resultado también fue posible gracias al trabajo del equipo que acompañó la participación. Valentino Escutia estuvo pendiente de la electrónica y de todos los elementos vinculados con la navegación, mientras que Sergio Civitaresi, presidente del Automoto Club de Zárate, colaboró activamente desde la reconstrucción y preparación de la camioneta.


IMAGENES DE LA “NARANJA MECANICA ZARATEÑA” QUE DESLUMBRÓ A TODOS EN SANTIAGO DEL ESTERO.
Escutia también hizo especial hincapié en el respaldo recibido de empresas, comercios, talleres, amigos y colaboradores que hicieron posible afrontar una competencia cuyos costos de inscripción, traslado, alojamiento y preparación representan un esfuerzo importante para cualquier equipo.
Más allá de los resultados, el piloto aseguró que esta experiencia también tiene como objetivo transmitir a los jóvenes un mensaje de esfuerzo y perseverancia. “Si yo pude, seguramente los chicos pueden”, es la idea que busca transmitir a partir de esta experiencia, entendiendo que detrás de un proyecto deportivo no solamente están los recursos económicos, sino también muchas horas de entrenamiento, sacrificio, trabajo y dedicación.
El balance del debut del equipo Vuelta del Este en la categoría no podría ser más auspicioso: victoria en la tercera fecha y segundo puesto en la cuarta, frente a un parque de más de 60 camionetas.






















