Argentina escribió otra página épica en Atlanta EE.UU., en un partido vibrante, con ecos inevitables del 86 y los dos goles de Diego Maradona apenas cuatro años después de la guerra de Malvinas, la Selección venció 2-1 a Inglaterra y se clasificó a la final del Mundial 2026. Los tantos de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, en los últimos minutos, dieron vuelta la historia tras la apertura de Anthony Gordon. Lionel Messi, sin marcar, fue decisivo con dos asistencias que encendieron la ilusión de todo un país.

La victoria tuvo su eco inmediato en Zárate. El Municipio había montado una pantalla gigante de LED en el Parque Urbano, donde miles de vecinos se reunieron para vivir el partido en comunidad. Familias enteras, niños, ancianos y personas con discapacidad se mezclaron en un mar de colores celestes y blancos. La emoción fue palpable: cada jugada se gritó como propia y el gol agónico de Lautaro desató un estallido de abrazos, lágrimas y cánticos.
El Parque Urbano se transformó en un estadio popular. Un mar de personas con banderas, camisetas y rostros pintados celebró con renovada ilusión el pase a la final del próximo domingo ante España. La fiesta fue inclusiva y multitudinaria: llegaron vecinos de todos los barrios, del centro, trabajadores y profesionales, en autos, camionetas, camiones, motos, bicicletas y hasta caminando.


Fue el reflejo máximo de una ciudad que se reconoce en la Selección y que comparte la esperanza de obtener un nuevo título mundial: la cuarta estrella para la celeste y blanca, la segunda que lograría el equipo de “los Lioneles” Scaloni y Messi, actuales campeones del mundo que defienden la copa ganada en 2022 en Qatar.
Argentina buscará el bicampeonato en Nueva Jersey. En Zárate, ya se palpita otra jornada histórica, con la certeza de que la pasión celeste y blanca volverá a teñir las calles y plazas. Si el tiempo acompaña, miles de familias cubrirán nuevamente todo el espacio del Parque Urbano, el lugar por excelencia donde Zárate se convoca para ser feliz.
















