Más allá de evitar la exposición entre las 10 y las 16, el uso de protector y ropa adecuada es clave para evitar complicaciones en la piel.

Una familia disfrutando de un día de playa. (Agencia Xinhua)

El sol emite radiación ultravioleta, que se denomina así porque la longitud de onda de los mismos comienza detrás del espectro visible que las personas observamos como color violeta. La exposición excesiva al sol puede producir envejecimiento de la piel, cataratas y cáncer de piel. Por eso es clave cuidarse.

La recomendación clásica consiste en no exponerse al sol desde las 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde, fundamentalmente en temporada de verano y durante el tiempo de exposición usar protector solar para piel. Los bebés menores de un año, en tanto, directamente no deben recibir el sol directo. Desde los 6 meses en adelante deben usar protector solar (FPS 50 o mayor), renovado cada dos horas.

También se recomienda usar lentes para sol con bloqueador de radiación UV, usar pantalones frescos pero largos y ropa con mangas largas, sombreros o gorros. Algunas telas están clasificadas con un factor de protección solar (FPS). Y si ves algún cambio en tu piel (color, textura, lunares o manchas anormales) no dudes en consultar con tú médico. Si alguna alteración de la piel es detectada a tiempo, hay mayores probabilidades de que los tratamientos funcionen.

1) Protector solar

Lo recomendable es utilizar a diario protección solar en todas las áreas que vayas a exponer al sol. Hay que esparcir abundante cantidad 20 minutos antes de la exposición y renovarlo cada dos horas o cuando salimos del agua o después del ejercicio. Eso sí: la piel debe estar seca al colocarnos la crema.

2) Complementos

Tampoco olvides utilizar otras medidas de protección como el uso de labial, anteojos de sol y sombreros. Los varones deben prestar especial atención a la zona de las orejas y el cuello.

3) Ropa adecuada e hidratación

Utilizá ropa ligera y clara, que cubra la mayor parte del cuerpo, así evitarás la acción directa del sol. Si vas a realizar actividad física, hacelo en las horas de menos calor. Y más allá de la ropa liviana, cubrite la cabeza con un gorro o un pañuelo. Llevá siempre una botella de agua y no esperes a tener sed para hidratarte. Y para mantener la piel hidratada por fuera lo ideal es utilizar una loción refrescante en spray que puedas utilizar durante el día.

4) Horario para tomar sol

Es importante intentar evitar la luz del sol desde las 10 de la mañana hasta las 16 horas, ya que en ese horario los rayos son más fuertes. Si no puedes evitar la exposición, no olvides protección solar, sombrero y anteojos de sol. Además, es clave aprovechar la sombra, ya sea de un árbol, un edificio o una sombrilla.

5) Limpieza del rostro y cremas

Algo que mucha gente no presta atención es la importancia de limpiar el rostro dos veces al día sin falta. Es que en verano la transpiración es mayor y los poros se pueden tapar. Además, es importante utilizar una crema hidratante a base de agua tanto en el rostro como en el cuerpo, esto mantendrá la hidratación en la piel sin que por el calor se genere una película de grasa en la superficie.