Las nuevas cifras dependerán de la decisión que tomen las empresas sobre trasladar o absorber el ajuste fiscal.

El mes de mayo traerá una actualización de los impuestos aplicados sobre combustibles líquidos, lo que promete modificar los valores en los surtidores de Ciudad de Buenos Aires si las empresas deciden trasladar el impacto a los consumidores. El ajuste cuenta con componentes diferenciados para cada producto y región, y su efecto se reflejará en los precios finales de nafta súper, nafta premium, gasoil y gasoil premium de las principales distribuidoras del mercado.
El cálculo del nuevo valor surge de sumar el incremento en el impuesto general y el aumento del gravamen ambiental, conocido como impuesto al CO2. Según la estructura oficial, para la nafta súper y premium el ajuste total es de $11,035 por litro, mientras que para el gasoil y gasoil premium el incremento es de $10,325 por litro en Ciudad de Buenos Aires. En regiones como Patagonia, La Pampa y el sur de Mendoza, el gasoil enfrenta un esquema diferencial, pero en CABA se toma el valor correspondiente a la jurisdicción.
El relevamiento de precios de Infobae del lunes pasado permite trazar una comparación clara entre los valores actuales y los que resultarían si las petroleras aplican íntegramente el aumento impositivo. Las cifras sirven como referencia para los usuarios que buscan anticipar el impacto en su presupuesto mensual.
Precios de los combustibles en CABA antes del ajuste
Nafta Súper
- YPF: $1.999
- Axion: $2.069
- Shell: $2.099
Nafta Premium
- YPF (Infinia): $2.223
- Axion (Quantium): $2.359
- Shell (V-Power): $2.379
Gasoil
- YPF: $2.099
- Axion: $2.159
- Shell: $2.179
Gasoil Premium
- YPF: $2.299
- Axion: $2.369
- Shell: $2.399
El impacto de la actualización impositiva se traduce en un aumento nominal que, según los especialistas, resulta del mecanismo de suma directa de los nuevos montos fijados por el Gobierno. Sebastián Domínguez, titular de SDC Asesores Tributarios, detalló que tanto el impuesto a los combustibles líquidos como el impuesto al CO2 operan como montos fijos y se agregan al precio final de cada litro despachado.
La estructura de precios en los surtidores responde a la composición de costos de cada producto. El valor de la nafta y el gasoil incluye el precio internacional del petróleo, los procesos de refinación, impuestos nacionales y ambientales, IVA, y gastos de logística y comercialización. Estos elementos, sumados al ajuste impositivo, generan el nuevo escenario de precios para mayo.
Precios estimados con el nuevo impuesto
Nafta Súper
- YPF: $2.010
- Axion: $2.080
- Shell: $2.110
Nafta Premium
- YPF (Infinia): $2.234
- Axion (Quantium): $2.370
- Shell (V-Power): $2.390
Gasoil
- YPF: $2.109
- Axion: $2.169
- Shell: $2.189
Gasoil Premium
- YPF: $2.309
- Axion: $2.379
- Shell: $2.409
Estos valores reflejan el efecto total de sumar $11,035 a la nafta y $10,325 al gasoil, de acuerdo a lo que corresponde para Ciudad de Buenos Aires. No constituyen precios oficiales ni relevados sino estimaciones a partir de la estructura vigente y los nuevos montos impositivos, siempre sujetos a la decisión de cada empresa de trasladar o absorber el ajuste.

El ajuste para el gasoil contempla, además del impuesto general de $9,269 por litro, un incremento ambiental de $1,056. En zonas con tratamiento diferencial, como la Patagonia y el sur de Mendoza, el decreto oficial fija un adicional de $5,019, pero para CABA se toma el valor correspondiente a la jurisdicción sin ese extra.
La referencia de precios del lunes pasado, según el relevamiento de Infobae, muestra que la nafta súper de YPF en CABA se ubicó en $1.999, mientras que la premium llegó a $2.223. En el caso del gasoil, el valor fue de $2.099 para el producto estándar y $2.299 para el premium. Las otras distribuidoras manejaron cifras levemente superiores, manteniendo la competencia en el rango habitual del mercado.
El mecanismo de ajuste impositivo produce un efecto inmediato sobre el costo de llenar el tanque para los consumidores particulares y las empresas que utilizan combustibles líquidos. El incremento, aunque moderado en términos absolutos, tiene impacto en la estructura de gastos de sectores como el transporte y la logística, que dependen en forma directa del precio del gasoil.
El documento oficial publicado en el Boletín Oficial detalla la actualización de los impuestos y los fundamentos de la medida. La decisión de postergar el grueso de los aumentos hasta mayo respondió al contexto internacional de subas de petróleo, con el objetivo de evitar trasladar toda la presión sobre los combustibles en un solo movimiento. Durante abril, la nafta y el gasoil se mantuvieron estables en los surtidores de CABA, con precios que se estabilizaron un 23% por encima del nivel previo a la escalada bélica en Medio Oriente.
La política de precios de YPF durante abril incluyó un “buffer” que limitó el traslado de subas internacionales a los consumidores y fijó un techo simbólico de $1.999 por litro para la nafta súper. El resto de las empresas acompañó la tendencia, aunque con márgenes propios. La decisión sobre trasladar o absorber el nuevo impuesto definirá si los precios efectivamente superan los valores actuales.











