El Departamento de Prensa y Comunicación de la Cooperativa Eléctrica informó que en la madrugada del lunes 13 de abril se produjeron tres atentados contra subestaciones ubicadas sobre la Ruta 9, en lo que resultó ser un raid delictivo que dejó serias consecuencias.


Desde el departamento de prensa de la CEZ se informó a EL DEBATE que “Las instalaciones violentadas fueron las subestaciones situadas a la altura del km 97 (50 kva de potencia), del km 98 (63 kva de potencia) y del km 102 (63 kva de potencia). En los tres casos, al destrozo de las estructuras se sumó el hurto de los transformadores”.
Se comunicó que, “como consecuencia, quedaron afectados los usuarios de la Colectora Sur de la Ruta 9”.
Desde la Cooperativa se recordó que este tipo de delitos se ha convertido en una triste constante en la ciudad. No sólo genera pérdidas económicas a la institución y afecta la prestación del servicio eléctrico, sino que además pone en riesgo la vida de quienes transitan o trabajan en la zona.
SITUACION REITERATIVA
Estos atentados contra la red eléctrica no son simples hechos vandálicos: constituyen un delito grave que golpea directamente a la comunidad. El hurto de transformadores y la destrucción de subestaciones no sólo generan pérdidas económicas y afectan el servicio, sino que además exponen a vecinos y trabajadores a un riesgo extremo. La electricidad es un bien esencial, y su manipulación irresponsable puede costar vidas.


















