CELEBRACION A CALLES REPLETAS DE ALEGRIA DE FAMILIAS EN LA CLASIFICACIÓN ANTER SUIZA A LA SEMIFINAL. AHORA TODOS AL PARQUE URBANO.

Mañana miércoles 15 de julio, en un día histórico nuevamente, en Zárate, la Municipalidad invita a vecinos y familias a compartir este trascendental encuentro en pantalla gigante, en el Parque Urbano, desde las 14:30, con acceso libre y gratuito.

La propuesta busca convertir el partido en una verdadera fiesta popular, promoviendo una jornada de encuentro familiar y de convivencia responsable. Desde el Municipio se solicita a quienes concurran cuidar los espacios públicos, respetar las normas de convivencia y colaborar para que la celebración transcurra en un clima de tranquilidad y respeto.

Aunque Lionel Scaloni y los propios jugadores insisten en que se trata solamente de un partido de fútbol, para buena parte de los argentinos este cruce con Inglaterra inevitablemente remite al recuerdo del Mundial de México 1986, disputado apenas cuatro años después de la Guerra de Malvinas. Aquella tarde, los dos inolvidables goles de Diego Armando Maradona quedaron grabados para siempre en la memoria deportiva de nuestro país, sin que ello pudiera borrar el inmenso dolor provocado por la pérdida de los 649 argentinos que dieron su vida defendiendo nuestra soberanía en las Islas Malvinas.

LAS CALLES DE MADRUGADA EL PASADO DOMINGO ANTICIPABAN EL FERVOR QUE EL PARTIDO DE MIERCOLES ANTICIPA POR EL CHOQUE HISTORICO ANTE INGLATERRA.

Precisamente por esa diferencia entre el deporte y la guerra, el veterano de Malvinas de Zárate, Julio Araoz, vicepresidente del Centro de Veteranos de Guerra (CEVEMA), acercó a EL DEBATE una reflexión escrita por su compañero de armas Manuel Vieytes, actualmente radicado en Misiones, quien expresó: “Lo escribió un compañero de mi compañía y me parece muy acertado”.


La Reflexión Expresa

“Los jugadores ingleses no hundieron al Belgrano, no bombardeaban desde los barcos, no ametrallaban posiciones ni disparaban las bombas Belugas. No empuñan fusiles ni arrojan granadas… No puedo comparar un partido de fútbol con las municiones enemigas ni las lágrimas de una victoria con la sangre de mis hermanos muertos en Malvinas… Pero no puedo negar que el miércoles mi corazón palpitará muy fuerte aguardando un resultado favorable para nuestra Selección.

No podemos comparar el sufrimiento por la pérdida de un padre, un hermano, un hijo o un esposo con una victoria en un campo de juego… Porque los pibes de Malvinas existimos solamente para el canto de la tribuna, pero morimos día a día sin que nadie se entere que hasta la atención médica tenemos que rogar.

Pero el fútbol no es la guerra. Como argentino amo la entrega de nuestra Selección Argentina de Fútbol, pero sea cual fuere el resultado del partido, moriré gritando: ¡Honor y Gloria Eterna a nuestros Hermanos Héroes Caídos en Malvinas y su posguerra! ¡Las Malvinas son, fueron y serán argentinas!”