El fin de los beneficios impositivos, el aumento de costos y las dificultades operativas redefinieron el panorama del segmento en 2026.

Las motos eléctricas enfrentan un escenario complejo en el país
LNV

Lejos del impulso que mostraba en años anteriores, el mercado de motos eléctricas atraviesa un período de fuerte desaceleración en la Argentina. Lo que hasta hace poco era un segmento en expansión hoy enfrenta un contexto adverso, marcado por decisiones regulatorias y un entorno económico que limita su desarrollo.

El punto de quiebre fue la eliminación de los incentivos fiscales, una medida que alteró por completo la ecuación del negocio. A partir de ese cambio, los costos de importación aumentaron y los precios finales se alejaron aún más del alcance del consumidor promedio.

En este nuevo escenario, la participación del segmento cayó a niveles mínimos: las motos eléctricas representan apenas el 0,2% del total de ventas, reflejando la pérdida de terreno frente a los modelos a combustión.

Costos más altos y menor atractivo para el usuario

Uno de los factores más determinantes es la brecha de precios. Mientras una moto eléctrica puede costar entre $2,5 y $5,5 millones, las alternativas tradicionales siguen siendo considerablemente más accesibles. En un contexto económico ajustado, esta diferencia pesa más que los beneficios a largo plazo.

A esto se suman otros obstáculos estructurales:

  • Baterías costosas, que representan una parte importante del valor total del vehículo.
  • Demoras en repuestos, con tiempos de espera que pueden extenderse varios meses.
  • Infraestructura limitada, que aún no acompaña un uso masivo en la vida cotidiana.

El resultado es un combo que impacta tanto en usuarios como en concesionarios, generando incertidumbre y frenando decisiones de compra.

Un escenario desigual frente a otros segmentos

Otro punto clave es la diferencia con el mercado automotor. Mientras los autos eléctricos continúan recibiendo incentivos para impulsar su adopción, las motos quedaron fuera de ese esquema. Esta asimetría regulatoria profundiza la pérdida de competitividad.

En contraste, otros países de la región avanzan en sentido contrario. Con políticas activas, mercados como Chile o Brasil logran sostener el crecimiento del segmento, mientras que a nivel global la adopción de motos eléctricas sigue en aumento y supera el 10% en algunos casos.

Qué necesita el sector para reactivarse

Para revertir la tendencia, el sector plantea la necesidad de medidas que alivien los costos y vuelvan a posicionar a estas unidades como una alternativa viable. Entre las opciones que se analizan aparecen:

  • Incentivos fiscales o arancelarios
  • Financiamiento para compradores
  • Mayor inversión en infraestructura de carga

Algunas empresas mantienen su presencia con producción o ensamblado local, aunque con expectativas moderadas hasta que cambie el contexto.

Más allá del momento actual, la movilidad eléctrica sigue siendo una tendencia global. En Argentina, el desafío pasa por reconstruir las condiciones necesarias para que las motos eléctricas vuelvan a ser competitivas y recuperen el protagonismo que supieron tener.