Por Daniel A. Vogel | DIRECTOR – Ya las vidrieras se visten de navidad. Ya se empieza a vivir el clima que nos acerca a fin de año. y todos lo sabemos, es el mes difícil desde hace años en la Argentina. Ya no hay que “pasar el invierno” como sabía decir el histórico y odiado economista liberal.
Ahora el tema social y económico desde aquel fatídico diciembre de 2001 que terminó con el gobierno de De la Rúa, es pasar el “Round 12” del año; diciembre es el tiempo difícil a “vencer”.
Y este diciembre, pobre culpable del mal momento, viene sobrecargado por circunstancias que algunos provocaron y otras, que no pudimos o quisimos evitar.
La carga de diciembre, su trágica historia que algunos empujan a “conmemorar” desde hace 17 años, tiene en este 2018 ingredientes “extras”.
Obvio que la crisis está, por el presupuesto recientemente aprobado hace horas que algunos dicen diseñado por el FMI, que el déficit cero que nos quieren imponer desangrando a todas las clases laburantes, está y es real.
Pero, una Cumbre del G20 tal vez en un momento inesperado y “como chupete en el traste” diría la abuela, a los que también debemos sumar una final de la Copa Libertadores única en 100 años, el HiperClásico que llega para “pasar el rastrillo” por los bolsillos que de no tener que jugarse, dejaría algo así como 200 millones de pesos más en las mesas de las fiesta 2018.
Dinero “extra” que muchos gastan sacando del compartir familiar que ahora, se quedarán en las arcas de un club por el fanatismo del fútbol.
Y a “río revuelto, ganancia de pescador” -diría mi padre.
Entonces aparecen los que están siempre esperando agazapados para sembrar el miedo y el terror entre nuestras generaciones, los que recordamos los años 70 y los que siempre sueñan con reivindicarlos.
No es esta navidad distinta desde el objetivo de la celebración, un tiempo de paz; pero será el más que nunca, tarea de todos lograr la noche en paz.
AL QUE LE QUEPA EL SAYO...






