Por Daniel Armando Vogel – Hola, buen día. Buen domingo para todos.
El tablero global vuelve a mostrar tensiones en Medio Oriente, mientras en Argentina emergen señales inquietantes como el “tiroteo escolar”. En Zárate, el deporte, la cultura y la solidaridad ofrecieron sus propias batallas, esas que también definen el tiempo que vivimos.
El mundo insiste en moverse sobre un tablero inestable. Medio Oriente vuelve a ser epicentro de una tensión que alterna entre la amenaza concreta y el “hazme reír” del conflicto. Se anuncian ceses de fuego que no terminan de serlo, se cruzan advertencias que por momentos parecen más “mojadas de oreja” que decisiones estratégicas y, en ese delicado equilibrio entre lo temible y lo casi absurdo, la incertidumbre global crece.
Pero no hace falta mirar tan lejos para inquietarse.
En Argentina emergió con fuerza una señal alarmante: la irrupción del llamado “tiroteo escolar” como amenaza replicada. Pintadas, mensajes y advertencias en cerca de un centenar de escuelas encendieron una luz roja que no admite distracciones. El dilema es claro: ignorar estos hechos puede ser irresponsable; sobreactuar, también. La delgada línea entre prevención y pánico exige criterio, protocolos claros y, sobre todo, asumir que estos fenómenos ya no son ajenos ni imposibles.
En otro plano, el deporte ofrece su propia “guerra”, esta vez canalizada en pasión. Esta tarde, desde las 17, el estadio Monumental será escenario de un nuevo superclásico. River recibe a Boca en un cruce que siempre excede lo futbolístico. Con técnicos debutantes y ambos equipos en franca recuperación, la expectativa crece.
Zárate también fue escenario de su propia expresión contemporánea del deporte. En el DAM se desarrolló la primera edición de “La Crossover”, una propuesta que combina básquet, espectáculo, arte y cultura urbana. Con buena respuesta del público, el evento dejó en claro que las nuevas generaciones no solo consumen deporte: lo resignifican y lo transforman en experiencia.
La cultura tuvo su espacio con identidad propia. En el Negro de la Riestra se celebró una nueva edición de la Feria del Libro y las Artes, en el marco del 58° aniversario de la SADE Zárate. Escritores, editoriales, músicos y artistas dieron forma a una jornada que reafirma una convicción: el libro físico resiste.
Y en el cierre, una escena que interpela desde lo humano. La ONG Renacer Oncológico celebró sus 22 años convocando a un encuentro en el Fórum Cultural para abordar el cáncer infantil desde una mirada integral. La respuesta fue menor a la esperada, pero el trabajo de concientización sigue siendo imprescindible. Desde hace más de dos décadas, aquella frase impulsada por su fundador, Luis Rafat —“el cáncer es una enfermedad, no el final de la vida”— echó raíces profundas en Zárate.
Porque hay guerras que se libran en los mapas y otras que se dan en silencio, sin titulares ni estadísticas. Y son, muchas veces, las más importantes: esas que nos interpelan, nos incomodan y no admiten postergación.
Que tengamos una bendecida semana.
AL QUE LE QUEPA EL SAYO…















