Por Daniel A. Vogel | DIRECTOR – Según el resultado de lo que opinan nuestros ciberlectores, en la encuesta semanal, de lo que fue el tema con el que el fin de semana pasado todos hablamos, la tranquilidad prima por sobre el dolor y la indiferencia ante la noticia que, trajo algo de luz sobre un tema que estuvo y aún está, cargado de oscuridad, la misma que bajo los 900 metros en la profundidad del mar argentino, los 44 tripulantes tienen en su destino fatal.
Todo el mundo opinó y opinará sobre esta tragedia, la que lamentablemente está lejos de unirnos a todos bajo el dolor que significa que estas personas, tras los cuales hay familias, terminaran sus días haciendo lo que le gustaba hacer, pero sin que tamaña tragedia por este accidente, no logra hacernos encontrar en un mismo sentir.
La grieta se acercó, pero algunos no pudieron ante el luto y dolor, disimular la especulación coyuntural que este triste acontecimiento significaba en la precampaña 2019.
La mayoría sintió y siente, tranquilidad. Y es así, jamás nos hubiese abandonado la sensación de bronca y frustración, sino se hubiese dado con su localización nunca.
Algo de tranquilidad. Poca, pero algo nos deja este triste “descubrimiento”.
AL QUE LE QUEPA EL SAYO...





