Por Daniel A. Vogel | DIRECTOR – Padecía diabetes la joven Valeria Cornejo, una maestra de 36 años, que se descompensó por un pico de hipoglucemia y creen que el párroco Carlos Scarlata (ex cura de San Isidro Labrador de Lima) que estaba con ella (en relación de pareja) y no hizo nada para salvarla, por ocultar que mantenían una relación sentimental hace años.
Cuando estuvo por nuestra zona este Falso Profeta, sinvergüenza y pecador, colgaba en la puerta del templo limeño carteles censuradores contra minifaldas y shores para las mujeres que concurrían a misa, haciendo honor a aquel dicho del Señor que son tan hipócritas que “cuelan la mosca y se tragan el camello”.
Éste sacerdote, ahora está investigado por presunto abandono de persona y fue separado de la actividad sacerdotal.
En Netflix se puede ver la película “En Primera Plana”, basada en hechos reales en Boston EEUU donde los periodistas y editores del Boston Globe investigan rigurosamente abusos a menores de casi 300 curas pedófilos que le reventaron la vida a miles de niños y sus familias.
Viene FRANCISCO a Chile y lo niega, luego se retracta. Hace lo mismo la iglesia católica con otros miles de casos de curas pecadores, y delincuentes que masacran vidas de fieles inocentes que creen en la fe y en los hábitos que visten y dicen amar.
Ya lo viene diciendo EL DEBATE ¿Alcanza con que la iglesia y/o su Papa y/o un Obispo y/o un Cardenal o lo que fuere, los “perdone”???
¿No deberían ir ante la Justicia humana, más allá que la Divina les caerá en el infierno con todo el rigor?
Son delincuentes. Deben ser juzgados e ir presos hasta pudrirse entre las rejas y someterse a la ley que les quepa dentro de las cárceles como presos comunes, no como el que tenemos por la zona un tal Grassi, que goza o se hace gozar de determinados privilegios.
Dan repugnancia. Son detestables.
Sin short, sin minifalda, sinvergüenza Scarlatta que por cubrir tu cuero la dejaste morir a Valeria, sin misericordia.
O acaso ¿No debería de una vez por todas la iglesia dejar la hipocresía y dejarlos casar, como a cualquier ser humano en su derecho, el mismo que en ningún lado ni Dios ni la Biblia le piden no tener?
AL QUE LE QUEPA EL SAYO...





