Por Daniel A. Vogel | DIRECTOR – Una de las fiestas más populares de la cristiandad, religión mayoritaria en el país, es La Pascua. Y como se ha “comercializado al extremo su celebración” hay malestar y preocupación ya que las noticias no son buenas. Todos vemos como la inflación “se la come” y el 48% informado por el INDEC en 2018, se ve ahora largamente superada ya que se ha informado que “La canasta de Pascua en la provincia de Buenos Aires aumentó un 74% este año, según aseguró la Defensoría del Pueblo bonaerense, a través de un relevamiento realizado recientemente”.
Según el informe del organismo, para hacer frente a una canasta de 17 productos para la Pascua una familia deberá gastar $ 3.613,50, lo que significa una suba del 73,6% respecto a los precios registrados el año pasado.
El análisis determinó que para comprar estos productos, en promedio, hay que gastar $ 3.613,50 en marzo de 2019, una diferencia del 73,6% respecto al mismo periodo del año pasado, cuando costaban $2.080,45.
En detalle, la mayor variación se observó en el grupo “Conservas en lata”, con un aumento interanual del 93,70%, seguido por “Huevos de Pascua”, con un 77,48%, “Pescado Fresco” con un 67,27%, y “Rosca de Pascua”, con un 43,76%.
Es lamentable como los “comerciantes” se aprovechan de la situación ante una fiesta popular y hacen de la “oportunidad” un gran negocio en detrimento de las posibilidades reales de los bolsillos de tantísimas familias que ver reducidos por la inflación y tarifazos exorbitantes, las posibilidades de llevar a la mesa algunos de los alimentos de Pascuas.
No así otros. Tal el caso del Frigorífico CARVAN (ver pág.7) que puede -o quiere- vender casi al 50% del precio de mercado el Filet de Merlusa. O, algunas panaderías que pueden ofrecer el kilo de pan a casi el 50% de lo que “se regula en el mercado”.
Vale la pregunta ¿por qué algunos pueden o quieren, y otros no?
AL QUE LE QUEPA EL SAYO...






