
Según los especialistas, que recientemente se reunieron en el Congreso, no tienen síntomas específicos; recomiendan prevención y estrategias interdisciplinarias.
Con motivo del Congreso Hepato XX/19, la Asociación Argentina para el Estudio de las Enfermedades del Hígado (Aaeeh) advirtió que dos de cada cinco argentinos poseen una enfermedad hepática: lo que resulta más alarmante es que la mayoría lo desconoce.
Como el hígado es esencial para digerir los alimentos y eliminar las sustancias tóxicas, es un órgano que posee capacidad y elasticidad enormes para tolerar las situaciones que lo afectan; los síntomas de las patologías que lo dañan son bastante inespecíficos: fatiga crónica, náuseas, vómitos y pérdida de apetito, entre otros.
El consumo de alcohol, las hepatitis virales y el hígado graso no alcohólico son las más frecuentes: todas ellas pueden derivar en cirrosis, trasplante y cáncer de hígado. El Estado gasta gran cantidad de recursos en tratamientos, pero los profesionales coinciden en que sería más racional hacer prevención primaria y secundaria.
Otro cuadro que preocupa es la pandemia del “hígado graso no alcohólico”. Causada por sedentarismo, diabetes, colesterol elevado y sobrepeso, anticipan que será la principal causa de mortalidad por enfermedad hepática y de trasplante de este órgano en los próximos años.
Fuente: La Nación









