SIGUIENDO EL EJEMPLO…

Por Eduardo Rivas – En recientes declaraciones formuladas al programa Brotes Verdes, el actual Procurador del Tesoro y candidato a vicepresidente del Frente para la Victoria Carlos Zannini afirmó ‘Yo sabía que estaba en las condiciones legales de poder vacunarme. El 20 de diciembre surge la Resolución 2883, se firma, yo acudo a la autoridad sanitaria porque estoy incluido, como mayor de 60 años con enfermedades prevalentes y además como autoridad decisional, se podía hacer. Fui y lo hice’, algo que es FALSO puesto que la citada Resolución (http://www.saij.gob.ar/descarga-archivo?guid=stuvwnov-edad-esre-s288-32020msalpdf&name=res28832020msal.pdf) establecía una priorización de grupos de riesgo para la vacunación que lo excluía taxativamente a Zannini.

La prioridad estaba establecida de la siguiente manera: Personal de salud (escalonamiento en función de la estratificación de riesgo de la actividad); Adultos de 70 años y más // Personas mayores residentes en hogares de larga estancia; Adultos de 60 a 69 años; Fuerzas Armadas, de Seguridad y Personal de Servicios Penitenciarios; Adultos 18 a 59 años de Grupos en Riesgo; Personal Docente y No Docente (inicial, primaria y secundaria); Otras poblaciones estratégicas definidas por las jurisdicciones y la disponibilidad de dosis.

Carlos Zannini no estaba entre las prioridades de vacunación cuando fue vacunado. Carlos Zannini no debía ser vacunado. A Carlos Zannini lo vacunaron de manera irregular. Carlos Zannini es un vacunado VIP.

Tampoco reunía las condiciones de vacunación Patricia Alsua, su esposa, quien según el listado proporcionado por las autoridades (https://drive.google.com/file/d/1ldXraUTpA903iSNdAVxqlJGRCHOqaN3-/view) estuvo también entre los vacunados VIP.

De forma provocativa, Zannini agregó, consultado sobre si se arrepentía de haberse vacunado, que se arrepiente de ‘no haberme sacado la foto’, porque ‘Ni yo ni mi mujer hemos cometido ninguna violación de normas. Si me arrepiento de algo es de haberles dado la oportunidad de que nos critiquen, pero ellos no necesitan que yo cometa errores para que me critiquen’. Y sobre el caso de Horacio Verbitsky, que fue el que destapó el escándalo, sostuvo que le dijo ‘No tenés que actuar con culpa porque vos tenés derecho a eso, sos una personalidad que necesita ser protegida por la sociedad. El problema surge por la falta de vacunas y no por quién se vacuna’.

Y aunque nadie lo pueda creer, Carlos Zannini sigue siendo Procurador del Tesoro, como sigue siendo Secretaria Privada del Intendente Osvaldo Cáffaro Lilian Burroni, quien fuera vacunada el 27 de enero de este año en el Hospital Intermedio Municipal Dr. René Favaloro, también inscripta como personal de salud y sin reunir las condiciones para ser inoculada (https://principedelmanicomio.wordpress.com/2021/02/25/vacunados-vip-en-zarate/).

Lilian Burroni no estaba entre las prioridades de vacunación cuando fue vacunada. Lilian Burroni no debía ser vacunada. A Lilian Burroni la vacunaron de manera irregular. Lilian Burroni es una vacunada VIP.

En este caso Burroni, ni ninguno de los restantes vacunados VIP de Zárate, hicieron declaraciones al respecto, aunque no menos cierto es que no se las pidieron ni a ella ni al Secretario de Salud, de quien depende el Hospital donde se produjo el hecho ni al Intendente Cáffaro, su jefe directo. ¿Y por qué no las dan ni se las piden? Uno podría creer que no las piden por complicidad y no las dan por vergüenza. Es una media verdad.

No dan las explicaciones a la ciudadanía porque se creen por encima de la ciudadanía, porque se creen una casta elegida que, por ello, tiene derechos que le son negados al resto de los vecinos. Como dijera Zannini, creen ser ‘una personalidad que necesita ser protegida por la sociedad’. Vuelven una y otra vez las palabras de Václav Havel cuando dijera acerca de sus beneficios como funcionario público checo ‘voy a un médico especial, no tengo que conducir un automóvil y mi conductor no necesita perder los estribos al pasar por Praga a paso de tortuga. No necesito cocinar o comprar para mí, y ni siquiera necesito marcar mi propio teléfono cuando quiero hablar con alguien. En otras palabras, me encuentro en el mundo de los privilegios, excepciones, ventajas; en el mundo de los VIP que gradualmente pierden la noción de cuánto cuesta la mantequilla o el boleto de un tranvía, cómo preparar una taza de café, cómo conducir un automóvil y cómo hacer una llamada telefónica. Me encuentro en el umbral mismo del mundo de los gatos gordos comunistas a quienes he criticado toda mi vida. Y lo peor de todo, todo tiene su propia lógica inexpugnable. Sería ridículo y despreciable para mí perder una reunión que sirviera a los intereses de mi país porque había pasado mi tiempo presidencial en la sala de espera de un dentista, o haciendo fila para comer carne, o luchando nerviosamente contra el decrépito sistema telefónico de Praga, o participando en la desesperada tarea de encontrar un taxi en Praga cuando obviamente no soy de Occidente y, por lo tanto, no estoy en posesión de dólares. Pero, ¿Dónde se detienen la lógica y la necesidad objetiva y comienzan las excusas? ¿Dónde se detiene el interés del país y comienza el amor a los privilegios? ¿Sabemos, y somos capaces de reconocer, el momento en que dejamos de preocuparnos por los intereses del país por el bien de los cuales toleramos estos privilegios y comenzamos a preocuparnos por las ventajas en sí mismas, lo que disculpamos apelando a los intereses del país?’

¿Cuáles son los valores que actualmente se están proclamando y aplicando? Si están convencidos de lo que hicieron, ¿Por qué no dan la cara? Zannini la dio, y está recibiendo respuestas por ello. ¿Por qué no la dan los vacunados locales? Rodrigo Girard fue el único que lo intentó, aun mintiendo en su propia justificación (https://principedelmanicomio.wordpress.com/2021/03/09/gracias-sr-girard-por-hacer-lo-que-tenia-que-hacer/), pero puso la cara. El resto de los vacunados VIP locales, con Lilian Burroni a la cabeza, no.

¿Por qué no piden explicaciones concretas los concejales? Si las piden y no se las dan, ¿Por qué no inician otro tipo de acciones? ¿Por qué se hacen cómplices con su silencio y su pasividad? ¿Ustedes también creen estar por encima de los vecinos? ¿O también tienen algo que ocultar y se trata de un ‘toma y daca’? Hagan lo que tienen que hacer, y si no están dispuestos a hacerlo déjenle el lugar a quiénes sí tenga el coraje de realizar lo que se debe hacer. Recuerden las palabras de Leandro Alem. ‘Nunca he participado de esa idea de que en política se hace lo que se puede y no lo que se quiere. Para mí hay una tercera fórmula que es la verdadera. En política, como en todo, se hace lo que se debe, y cuando lo que se puede hacer es malo, ¡no se hace nada!’ y la expresión nada es irse a su casa.

¿Tendrán coraje de citar a Lilian Burroni para que explique por qué se vacunó?

¿Tendrán coraje de citar a Marcelo Schiavoni para que explique por qué en un Hospital a su cargo hubo vacunados VIP?

¿Tendrán coraje de citar a Osvaldo Cáffaro para que explique el vacunatorio VIP que se montó en el Hospital Intermedio Municipal Dr. René Favaloro que entre otras vacunaciones irregulares se incluye la suya?

Parafraseando a Hável ‘¿Saben, y son capaces de reconocer, el momento en que dejaron de preocuparse por los intereses de los vecinos por el bien de los cuales toleran estos privilegios y comenzaron a preocuparse por las ventajas en sí mismas, lo que disculpan apelando a los intereses de todos?’