Cerasa subrayó que la educación ambiental es un proceso permanente que genera conciencia, compromiso y responsabilidad en todos los actores de la sociedad, desde la industria hasta la comunidad. Desde sus inicios, el CICACZ ha entendido este eje como transversal a su accionar, articulando el trabajo técnico de las empresas con acciones formativas destinadas a estudiantes, docentes, trabajadores y vecinos de Campana, Zárate y zonas de influencia.

PRESIDENTE DEL CICACZ

El presidente del Comité remarcó que no hay gestión ambiental posible sin conocimiento, y que la capacitación, la formación técnica y la educación ambiental son las bases para sostener políticas ambientales en el tiempo y transformarlas en verdaderos cambios culturales.

En ese sentido, destacó los proyectos educativos impulsados junto a instituciones educativas, escuelas técnicas y organizaciones comunitarias, orientados a vincular a los jóvenes con la industria, la innovación tecnológica y el cuidado del ambiente.

Asimismo, señaló que la educación ambiental no está dirigida únicamente a las nuevas generaciones, sino también a quienes hoy toman decisiones en los ámbitos productivos y de gestión. La formación continua dentro de las empresas, la actualización técnica y el intercambio de experiencias son claves para mejorar el desempeño ambiental del sector industrial y avanzar hacia modelos productivos más sostenibles.