El “celeste” jugó más de 60 minutos con un hombre de menos por la expulsión de Laumann. De todas maneras, el elenco de Lema intentó romper el cero, pero no pudo y dividió unidades en Ingeniero Maschwitz.
Un punto que dejó más a sensación de lamento, que a la satisfacción de seguir sumando. Y eso no sólo tiene que ver, con la puerta abierta que le dejó CADU a Central Córdoba para que lo pueda alcanzar en lo más alto, si gana su encuentro de mañana ante Merlo; sino por cómo se dio el mediodía en Ingeniero Maschwitz. Más allá que muchos podrán decir que lo hecho por Defensores fue valioso porque sacó un empate de visitante jugando con un hombre de menos durante algo más de 60 minutos, lo cuál es muy cierto, futbolísticamente el “celeste” demostró ser más en el complemento y fue el que pudo quebrar el cero. Por eso, quizás queda ese lamento de saber que si no estaba condicionado a tener inferioridad numérica durante gran parte del juego (por la expulsión de Laumann), el destino hubiese sido más satisfactorio para el “celeste” y no tendría que espera de otro resultado para saber si sigue como único puntero.
Es verdad que el primer tiempo fue para el olvido por ambos lados, ante un Armenio que mostró sus limitaciones y por qué está cerca del fondo de la tabla y un CADU no tuvo juego asociado y que tampoco profundidad. En el complemento, la cosa cambió. Por lo menos en cuanto a la actitud de Defensores Unidos que se lo vio más ambicioso y plantado directamente en campo rival a pesar de estar con uno menos. Tuvo varios corners a favor y algunas situaciones para quebrar el cero, pero le faltó el remate final y el último pase. Por el lado de Armenio muy poco y nada. Así, CADU se tuvo que resignar a sacar sólo un punto en Maschwitz y esperar de una mano de Merlo para seguir en soledad en lo más alto.









